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La delegada del Ministerio de Trabajo de Tigre Carolina Bello destacó la importancia de la continuidad laboral para los más de 500 trabajadores del Parque de la Costa.

Por la pandemia, el centro de diversiones debió cerrar sus puertas en marzo y hasta el momento no volvió a abrir, lo que provocó un retraso en el pago de salarios y la decisión empresarial de concluir la actividad lo que ponía en la calle a todos los empleados.

La acción de diversos sectores de Tigre y la provincia, lograron que otro grupo empresario se interesara en adquirir el parque.

“Ya el hecho de que el Parque de la Costa no cierre significa la conservación de los puestos de trabajo” destacó Bello en diálogo con InfoBAN Radio.

Sin embargo, pese a que el paso más importante fue dado, quedan todavía pendientes cuestiones como la deuda salarial acumulada. “El Ministerio todavía trabaja en las diferencias salariales, respecto de lo que no fue pagado por el anterior dueño durante los meses que estuvo cerrado y que el nuevo dueño tendrá que evaluar cómo lo paga” explicó y agregó: “Otra cosa que tendrá que evaluar es sobre la continuidad de las suspensiones”.

Consultada sobre si hubo retiros voluntarios, Bello indicó que “los que hubo son de empleados no afiliados a ningún sindicato, porque los gremios no aceptaron retiros y están pidiendo que se continue (en la empresa) hasta que finalice la negociación. Por supuesto, no se puede limitar la autonomía de las personas y si alguien quiere terminar con la relación laboral está en su derecho” adujo.

Así como le ocurrió al Parque de la Costa, el Ministerio de Trabajo vio cómo diversas actividades fueron afectadas por la pandemia. En ese sentido, Bello indicó que las que encabezan la lista de más afectadas “fueron turismo, espectáculos, cultura, actividades físicas como gimnasios y también albergues transitorios, que fue una de las últimas actividades en abrir”.

Asimismo, Bello remarcó que “el personal de casas particulares fue el sector donde pese a la prohibición, hubo más despidos” y adujo: “El problema es que un 70 por ciento de la actividad no está registrada, y los empleadores”.

Finalmente, Bello marcó también el “importante papel” del Ministerio de Trabajo para destrabar el conflicto generado entre jardineros y Nordelta.

“La empresa que realiza la jardineria para Nordelta siempre se caracterizó por incumplir con el contrato laboral, por ejemplo, tener trabajadores parcialmente registrados o pagar horas en negro, además de quebrar y cambiar de razón social para incumplir con la legislación laboral, previsional e impuestos” explicó sobre la génesis de los hechos.

Y destacó: “Nordelta entendió que es responsable solidario por no vigilar a esa empresa y contrató por 3 meses a los trabajadores directamente con la obligación de intentar conseguir otras que los contraten. Provisoriamente le estamos dando trabajo a 30 familias. Eso nos pone muy felices”.