Después de muchos años de trabajos hidráulicos bajo la superficie para que las calles estén secas, ahora el Municipio de San Isidro lleva adelante un importante plan de repavimentación en simultáneo en todas las localidades. En el Bajo de San Isidro, por ejemplo, recientemente se renovaron un total de 15 mil metros cuadrados, equivalentes a 15 cuadras.

El intendente Gustavo Posse recorrió Magallanes, donde se repavimentaron seis cuadras desde Pedro de Mendoza a Gaboto. “Trabajamos muchos años debajo del suelo para lograr pavimentos secos. Las obras de repavimentación, bacheos y sellados avanzan en todo el distrito”.

Y explicó que mantener la calidad del pavimento es un trabajo de todos, porque no se deben arrojar aguas servidas a las calles habiendo red cloacal. “En el caso del Bajo tampoco pueden circular camiones pesados porque deterioran el suelo”, señaló Posse.

El secretario de Obras Públicas, Bernardo Landívar, precisó que en los nuevos pavimentos del Bajo se utilizó una base especial de 15 centímetros y una carpeta asfáltica de 5 cm de espesor.

“Hoy hay cloacas y bombas depresoras que impiden que el agua aflore y deteriore los asfaltos. Por eso habrá un control estricto para que nadie arroje aguas servidas a las cunetas ni circulen camiones de más de 10 toneladas por eje”, completó Landívar.