A través de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) el gobierno de Kicillof elevó un 36% el piso de ingresos brutos que determina la responsabilidad de actuar como agente de percepción y retención. La medida representa un beneficio para más de 1.300 pymes bonaerenses, que evitarán tener que inscribirse para cumplir ese rol como recaudadoras del fisco.

Desde su cuenta en Twitter, Cristian Girard, director de ARBA, adelantó que la iniciativa del organismo busca “seguir reduciendo la presión a las pymes”, y destacó que en el gobierno de Axel Kicillof “continuamos trabajando para reconstruir el tejido productivo provincial”.

Al no tener que registrarse como agentes de recaudación, las pymes “evitan esa carga fiscal”, lo que en la práctica representa una reducción de costos en su estructura administrativa, puntualizó Girard.

La actualización de valores, establecida por resolución de ARBA, prevé que los contribuyentes que hubieran obtenido durante el año calendario anterior ingresos brutos operativos (gravados, no gravados y exentos) superiores a $150 millones deberán actuar como agentes de recaudación del régimen general. Antes, ese parámetro se ubicaba en $110 millones.

Girard recordó que esa actualización de parámetros se realiza “por segundo año consecutivo”, y sostuvo que, “si se consideran las dos subas que implementamos desde nuestra asunción en ARBA, el piso para actuar como agentes se incrementó un 275% respecto de 2019, favoreciendo a más de 6.300 pymes con un importante ahorro de costos administrativos”.

Respecto de los expendedores de combustibles líquidos, derivados del petróleo, la obligación se fijó a partir de los $225 millones. El límite anterior estaba en $165 millones. En tanto que para quienes realizan operaciones de venta de cosas muebles el mínimo se situó en $75 millones, sustituyendo el piso de $55 millones que regía hasta ahora.

Las empresas que actúan ante la Provincia como agentes de recaudación de impuestos tienen la obligación de retener o percibir dinero de los contribuyentes como pago a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, para luego depositarlo a la orden del fisco. Es decir que asumen la función de recaudar en nombre de ARBA.