Patrullero Policía bonaerense
(Imagen de archivo)

Un abogado de 41 años fue detenido en las últimas horas acusado de haber ejercido violencia de género en contra de su expareja y su familia, tras romper la restricción perimetral que pesaba sobre él por “amenazas de muerte y de violación”, en Morón.

Además, el acusado, identificado como Carlos Ernesto Gómez, agredió con patadas y golpes de puño a los policías que intervinieron en su detención frente a una casa de la localidad de El Palomar.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el letrado fue detenido en las últimas horas por orden del juez Ricardo Fraga del Juzgado de Garantías de Morón 2, por los delitos de “amenazas simples -reiteradas- cuatro hechos, daño agravado por ser ejecutado en bienes de uso público y resistencia a la autoridad, todos ello en concurso real entre sí”.

El magistrado coincidió con la fiscal Marisa Monti, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de Morón, quien solicitó que siga detenido.

La representante del Ministerio Público basó su posición en que la condena que podría recibir Gómez no deberá ser de ejecución condicional, sino efectiva por el grado de peligrosidad que viene llevando a cabo con amenazas de muerte y agravios de amenazas de abuso sexual contra integrantes de la expareja.

Según consta en la denuncia a la que tuvo acceso Télam, el abogado que estaba en un proceso de separación con su exesposa y madre de un hijo en común fue desde Capital Federal hasta El Palomar, donde tenía prohibido acercarse por una medida de restricción perimetral por violencia de género.

La fiscal Monti marcó las dos denuncias que realizó la víctima de violencia de género en el Juzgado Nacional en lo Civil 26 y adjuntó las imágenes que envió la Policía a la fiscalía.

Para la fiscal, en los videos se puede comprobar el “comportamiento extremadamente violento y agresivo del imputado”.

No solo por los daños e insultos a los efectivos, sino también por el hecho de haber intentado agredir a su expareja frente a ellos.

“Te voy a hacer violar” (sic), le dijo de forma intimidatoria a su exsuegra, mientras que luego el agresor al ver a su exmujer la amenazó con la iba a “a matar”.

Al ver que los policías lo iban a detener comenzó a agredirlos con golpes de puño, patadas y cabezazos.

Ya con la esposas puestas, le pegó una patada al vidrio de la parte trasera del móvil y lo destruyó en su totalidad, agregó el informe judicial.

La fiscal argumentó en su escrito de pedido de detención, que existe peligro de fuga y entorpecimiento de la investigación, dos figuras que podrían fijar la prisión preventiva en un paso procesal posterior.

Incluso, deslizó que podría ser capaz de matar: “Habida cuenta que su comportamiento permite inferir que el imputado influirá para que los testigos y víctima se comporten de manera desleal o reticente o lo que podría resultar peor, pierdan la vida consecuencia de sus acciones…”.