En el barrio “La Escondida” viven ochenta personas, alejadas del centro de Derqui ,en el partido de Pilar. Allí funciona un comedor donde todos los días almuerzan cientos de chicos.

La Escondida es un barrio en el cual se destacan los hornos de ladrillo, una de las pocas salidas económicas del lugar ubicado pasando el barrio Toro, en Pte. Derqui. “Solamente tenemos el Centro Civil” relata Carina Tolosa, y cuenta que íste es el centro del humilde barrio “se usa para todo: emergencias, acción social, el salón se usa para velatorios, fiestas, reuniones vecinales”.
Ciento ochenta y cinco chicos almuerzan todos los días allí, junto con abuelos y mamás embarazadas, en el comedor que se mantiene con un subsidio de la provincia, que aclara Carina “es para cien chicos nada más, tratamos de conseguir donaciones para mantenernos”.
Todo aquí es “muy precario”, dos años atrás se consiguió el primer medidor comunitario de luz, el agua de toda la zona está contaminada y la única solución es un tanque abastecido por una bomba sumergible que provee el vital elemento para quienes concurren al comedor, y que de allí llevan a sus casas. “Por esto hubo muchos problemas de enfermedades, hepatitis, y muchos son asmáticos”, esto último relacionado con la actividad de los hornos de ladrillo y el contacto con el barro para hacerlos. Como si fuera poco, la contaminación que se produce cada vez que se prende la quema cercana “afecta a todos”.
Las necesidades en cuanto a salud son más que evidentes, pero tambiín en “La Escondida” las calles necesitan más que promesas ocasionales, y la deserción escolar es alarmante “en la escuela 30 la mayoría de la zona a mitad de año dejan de ir” al establecimiento que está a unos tres kilómetros.
Los adultos tambiín piden que vuelva al comedor un maestro como tuvieron en otros tiempos para que les enseñe a leer y escribir.
La desnutrición tambiín pasó por este lugar, y no fue el Estado el que se ocupó sino una ONG, en este caso Red Solidaria “que nos enseñó un poco como pelearla, dejar atrás todos los recuerdos feos que tuvimos, y nos dio fuerza para que no vuelva a pasar”.
Por su parte Pedro Sosalla contó que desde el FOS (Frente de Organizaciones Sociales) se trabaja en toda la primera Sección Electoral “vinculándonos con asociaciones civiles, comedores y centros comunitarios, trabajando en el plano social, educativo y en el plano cultural”.
“La Escondida” es otro caso de distritos que muestran zonas de gran crecimiento contrarrestados “con un sector muy amplio que se encuentra marginado, en este caso estamos trabajando desde hace más de un año brindando apoyo desde lo social y desde lo tícnico, y acompañándolos en las gestiones porque vemos que tienen ganas de trabajar y la zona lo necesita, el esfuerzo de la gente está dado pero el trabajo es muy largo porque el barrio hace treinta años que vive en estas condiciones, pero creemos que las condiciones están dadas para poder trabajar”, indicó Sosalla.
Esta nota fue extraída de la edición 109 de Primera Sección (Suplemento Pilar) para ver la edición digital haga click aquí

Fuente: infoban.com.ar