Una cadena de hipermercados fue condenada por la Cámara civil a indemnizar en 20 mil pesos a un niño por el daño moral y material que le causó al no entregarle el viaje a Disney World que había ganado en un
concurso, con el argumento de que era menor de edad.
Los camaristas Fernando Posse Saguier, Josí Luis Galmarini y Eduardo Zannoni, integrantes de la Sala “F” de ese tribunal, consideraron que el nene merecía 4700 dólares por daño material y 5000 pesos por daño moral, para mitigar “la frustración del viaje y la implicancia que ello pudo generar en los legítimos sentimientos del niño”.
En mayo de 2001, Marisol Martínez y su hijo Alan, fueron a comprar a la sucursal de Carrefour ubicada en Bancalari y Gaona, en el partido de San Isidro, donde vieron los anuncios de la promoción “Viví como nunca la magia de Disney”.
Ese concurso suponía la entrega de un cupón a los clientes que gastaran cinco pesos en productos identificados con la promoción, que los habilitaba a participar de un sorteo cuyo premio consistía en un viaje a Orlando, Estados Unidos.
Pese a que Alan ganó, por tratarse de un menor de edad la empresa no le entregó el premio, por lo que la madre del niño entabló una demanda judicial.
Los camaristas resaltaron que “dadas las características de la promoción, esto es que el premio era justamente un viaje a Disney y que los productos que había que comprar para obtener cupones a los fines de participar del sorteo eran identificados con la imagen de Mickey, es evidente que la publicidad se hallaba dirigida a los niños”.
“La publicidad del concurso y la difusión de sus bases, condiciones y reglamentos, deben ser transparentes y reflejar realmente la oferta, y si por algún motivo se invita o se tienta al público participante acudiendo a una publicidad que no refleja claramente las pautas de la oferta, deberá el organizador asumir aquellas consecuencias”, advirtieron.
La publicidad del concurso tambiín fue objetada por los jueces, ya que “resulta ser poco clara desde que el premio que se dirige a los niños es destacado con gran espacio publicitario, mientras que el texto de las bases y condiciones lo es en letra pequeña, sin interlineados resultando difícil su lectura”.

Fuente: infoban.com.ar