La mamá de Alejandro Vatalaro, uno de los tres policías bonaerenses asesinados en la denominada “masacre de La Plata”, consideró hoy que “hay pruebas” contra Leandro Colucci por los ataques, por lo que aseguró sentir “mucha indignación” por las liberaciones de los dos imputados.
“Pruebas hay, a mí me parece que sí”, expresó Graciela de Vatalaro en diálogo con radio La Red, tras lo cual aseguró sentir una “indignación total” por las libertades otorgadas a Colucci y a Gustavo Mastrovito por el juez de Garantías platense Císar Melazo, quien rechazó las prisiones preventivas requeridas por la fiscal del caso Leyla Aguilar.
La mamá de Vatalaro dijo que pudo acceder a algunas de las escuchas telefónicas realizadas a Colucci y que se puso “muy mal”: “Hay pruebas, no sí por quí dicen que no, pruebas tienen, las escuchas, el auto, hay muchas cosas”, opinó.
Graciela de Vatalaro negó además que su hijo fuera novio de Noelia, la policía ex pareja de Colucci, aunque admitió que la conocía y que hablaban mucho por telífono.
“Mi hijo no estaba de novio con esta chica, hablaba por telífono. Como hablaban una hora por telífono yo le decía: ‘traela’, pero íl me decía: ‘mamá es una amiga’. Yo reciín la conocí el día del velatorio”, explicó la mujer.
“Yo de política no entiendo nada, soy una simple ama de casa. Crií a mis hijos con todo el amor del mundo, puedo decir que Alejandro es un sol, que el que lo conocía un poquito sabe que no tenía ninguna maldad con nadie”, expresó la mujer acongojada.
Y añadió: “Puedo decir con orgullo que mi hijo sí era un nene de mamá, era limpio y puro (…) Lo que quiero, como dicen todos los papás, es justicia y que esto se aclare de una vez por todas”.
Ayer, Colucci y Matrovito aseguraron ser inocentes y no tener nada que ver con los asesinatos, al tiempo que se definieron como los “perejiles” del caso.
Colucci, de 27 años y empleado del Ministerio de Desarrollo Humano bonaerense, y Gustavo Mastrovito, de 28 e hincha de Estudiantes de La Plata, hicieron esas declaraciones a poco de quedar en libertad por orden del Melazo, quien consideró que fueron detenidos apresuradamente.
Para el magistrado no había pruebas suficientes para mantenerlos detenidos bajo la acusación de haber asesinado a balazos y cuchilladas a los policías Vatalaro, Ricardo Torres Barboza y Pedro Díaz, en la planta transmisora del ministerio de Seguridad bonaerense, en las afueras de La Plata, el 19 de este mes.
La pista bajo la cual actuó la fiscal del caso es la que se orienta a un crimen pasional como móvil del caso y que se basa en sospechas de que Colucci enfureció al enterarse de que su ex novia -con quien había estado en pareja durante siete años- lo había abandonado por el oficial Vatalaro.
Esta mañana, el abogado de Colucci dijo a radio Del Plata que basar una imputación en una cuestión pasional es “simplificar y minimizar la gravedad de los hechos”.
El defensor Flavio Gliemmo calificó como “descabellada” la hipótesis de un crimen pasional y solicitó que se busque a los verdaderos responsables del triple crimen.
Además dijo que la acusación contra su cliente fue basada en “frases desafortunadas”, en referencia a las escuchas telefónicas realizadas a Colucci que para la fiscal Aguilar lo colocaron en el centro de las sospechas.

Fuente: infoban.com.ar