Fabián Tablado, quien asesinó a su entonces novia de 17 años de 113 puñaladas salió de la Unidad 21 de Campana, tras 23 años, 9 meses y un día de estar encarcelado.

Vestido con un pantalón caqui, un buzo con capucha y con una mochila en sus espaldas, Fabián Tablado cumplió con los trámites de rigor y se retiró a pie de la unidad penal de Campana donde pasó los últimos años de su condena, que se prolongó por 23 años, 9 meses y un día.

“No hay un día que no piense en pedirle perdón”, aseguró a los medios que lo esperaban el femicida al abandonar la prisión.

“No soy solo lo que hice, soy una persona”, agregó y afirmó que “todos los días” siente “culpa” por lo que hizo.

Minutos antes de las 12:00, el hombre que hoy tiene 43 años realizó los trámites finales para abandonar la Unidad Penal número 21 de Campana, donde pasó los últimos cinco años de su condena.

“Voy a tratar de hacer lo mejor posible”, respondió al ser consultado sobre cómo será su nueva etapa.

“Soy muy consciente de lo que pasó. No hay un día en que no piense en pedir perdón”, remarcó, al referirse al crimen de su por entonces novia Carolina Aló a quien apuñaló en 113 oportunidades.

Y añadió: “Salgo con una mente distinta, ya no soy la misma persona. No soy lo que hice en el pasado. Estudií Derecho. Quiero salir, reflexionar bien. No hay un día en que no piense, no sienta remordimiento, no sienta culpa. Quizás no me crean, pero es lo que siento”.

Al abandonar el penal, Tablado se subió a un vehículo de una mujer que se identificó como su tía.

“No me van a perdonar. No solamente arruiní mi vida, sino que arruiní la vida de Carolina y de su familia”, reconoció el hombre.

A la vez, se refirió a su vínculo con sus hijas mellizas de 11 años: “Las amo mucho. Son mi vida. Las quiero abrazar, pero no voy a poder”.

Tablado recuperó la libertad tras cumplir la condena por el crimen de Aló y otros dos años de prisión por amenazar a otra mujer, con la que se casó mientras estaba preso en 2007 y tuvo a sus dos hijas mellizas, y luego se separó en 2013.

Una pericia psiquiátrica ordenada por el juez de Ejecución Penal de San Isidro Alejandro David indicó que el hombre presenta facultades mentales normales, aunque se aconseja que no se relacione con sus hijas, las cuales tienen actualmente once años.

Entre otras cuestiones, se enciende la alarma por entender que el hombre presenta “una baja tolerancia a la frustración y que ante ello puede pasar al acto”, según consignan fuentes judiciales.

El informe fue remitido por la Justicia Penal a la jueza de Familia Silvia Sendra, encargada de tomar eventuales medidas de restricción en cuanto al contacto del femicida con sus hijas y la madre.

El crimen de Aló ocurrió el 27 de mayo de 1996, en la casa de la adolescente en Tigre luego de que ella se negara a tener un hijo con íl.

Por el crimen, el femicida, que empleó una cuchilla de cocina, dos cuchillos de mesa Tramontina y un formón de carpintería, fue juzgado y condenado en mayo de 1998 por el crimen.

Sin embargo, el recluso se vio beneficiado por la ley del 2×1 que regía entonces y que consistía en computar doble para la condena cada año de permanencia en prisión preventiva. Tambiín se computaron los años que aprovechó como estímulo educativo.

Pese a la incorformidad general, en diciembre pasado, el juez David ya había anticipado la salida de Tablado para esta fecha, al señalar que “jurídicamente no hay nada para hacer porque cumplió su pena”.

Fuente: infoban.com.ar