El jefe de Gobierno porteño Jorge Macri encabezó un homenaje a los judíos asesinados por el régimen nazi en el marco del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, fecha instaurada en recuerdo de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en 1945 por parte del Ejército Ruso.

Las fuerzas soviéticas ya habían sido las primeras en encontrar un campo de exterminio nazi importante, el de Majdanek cerca de Lublin, Polonia, en 1944, que los alemanes intentaron destruir para eliminar evidencias. Más adelante el mismo año los rusos llegaron a los campos de exterminio de Belzec, Sobibor, y Treblinka. En enero de 1945, el Ejército Rojo llegó hasta las localidades polacas de Auschwitz y Birkenau, donde se había erigido el campo de exterminio y concentración más grande de todos. Al arribo de las fuerzas liberadoras, los nazis ya habían forzado a la mayoría de los prisioneros a "las marchas de la muerte", por lo que lograron rescatar a algunos miles de prisioneros supervivientes, de las decenas de miles que por allí pasaron. Fueron más de 6 millones los judíos europeos asesinados por la Alemania nazi en todos los territorios que ocupó.

“Además de ser una tragedia del pueblo judío, el Holocausto (Shoá en hebreo) es una herida profunda en la historia de la humanidad”, expresó Macri y agregó: “Mantener viva la memoria es el único camino para que la historia no vuelva a repetirse. La discriminación y el antisemitismo no tienen lugar en nuestra sociedad”.

Junto al presidente del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Marcelo Mindlin, y la secretaria General y directora del museo, Fabiana Mindlin, el intendente de CABA reafirmó el compromiso de la Ciudad con la defensa de los derechos humanos, la convivencia y el respeto por la libertad religiosa, cultural y política.