Uno de los detenidos era los integrantes de la denominada banda de “secuestradores VIP”, condenada en 2005 por numerosos secuestros exprés en la ciudad de Buenos Aires y la zona norte del conurbano.

Hernán Saptié y sus cómplices, Carlos Javier Saladino y Luis Sebastián Ardiles, quienes habrían sido responsables de múltiples robos de auto en la zona norte del conurbano, quedaron en manos de la justicia gracias al rápido accionar de la Policía y el Comando de Patrulla Municipal de Vicente López.

Tras un intenso tiroteo, los tres peligrosos delincuentes fueron detenidos en las últimas horas en la localidad de Florida, en el Partido de Vicente López, cuando se desplazaban a bordo de un automóvil con documentación apócrifa y pedido de captura, momentos después de realizar una salidera y robar el dinero que una pareja de ancianos había retirado de una entidad financiera de la zona.

Según se desprende de la investigación, la fiscalía y el personal policial interviniente comprobaron que el vehículo Volkswagen Golf en el que se desplazaban los malvivientes era el mismo que había estado involucrado un par de semanas antes en el robo de una camioneta 4×4 Toyota Hilux Sw4, en la localidad de Munro. El hilo de la investigación llevó a relacionar el robo de esa camioneta con otros atracos de similares características perpetrados por una banda dedicada a robar específicamente este tipo de rodados para venderlos luego en Bolivia y Paraguay.

Las tres personas apresadas contaban con un extenso prontuario, pero llamó la atención de los investigadores que uno de ellos haya sido miembro de una peligrosa banda de secuestradores y contara con condenas previas por secuestros extorsivos y homicidio calificado.

Fuentes judiciales destacaron la tarea realizada desde la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de Vicente López, tanto respecto a las cámaras de seguridad como al sistema lector de patentes LPR, mediante los cuales se logró identificar y hacer un seguimiento del vehículo utilizado por los sospechosos, permitiendo su detención.

Se investiga ahora la posibilidad de detener a otros involucrados, sobre todo teniendo en cuenta la logística necesaria que le permitía a esta organización criminal trasladar las camionetas de alta gama a través de varias provincias y cruzar la frontera para entregarlos finalmente en Bolivia y Paraguay.