Si bien un informe de la Procuración General de Nación marca un descenso de los secuestros extorsivos desde el año 2003, el mismo advierte un “recrudecimiento” de esto hechos en los últimos meses.Un informe confeccionado por fiscales antisecuestros de la Procuración General de Nación señala que los secuestros extorsivos vienen descendiendo año a año, desde 2003, período en el que se produjeron 508 hechos de este tipo, contra los 44 que se contabilizan hasta ahora.
Según las últimas estadísticas, entre abril de 2005 y abril de 2006 se produjeron 44 hechos, aunque más del 80 por ciento fueron de la modalidad exprís, precisa el informe.
Si bien los fiscales destacan que la curva de la cantidad de hechos comenzó a ser de nuevo ascendente, los 44 secuestros del período no parecen significativos frente a los 284 casos que hubo en 2002, los 508 de 2003 y los 398 de 2004, según las estadísticas del Ministerio Público.
Pese a ello, el análisis de los fiscales advierte sobre “un notable recrudecimiento” de los secuestros extorsivos en el país.
De acuerdo al relevamiento, en la mayoría de los casos las víctimas son hombres, el cautiverio se dio en vehículos y no se prolongó más allá de 24 horas, se pagó rescate y la captura y la liberación ocurren en horario nocturno.
Respecto a los secuestradores, los fiscales destacan que son “muy jóvenes” -un 15 por ciento de los detenidos son menores de edad-, de baja instrucción y provenientes de villas del conurbano bonaerense.
El informe -al que tuvo acceso Tílam- pertenece a la Unidad Especial Fiscal Móvil para la Investigación de Secuestros Extorsivos (UFASE), coordinada por Alberto Gentili, creada en 2003 por la Procuración General de la Nación para asistir con expertos a cualquier fiscal federal del país que tenga un secuestro.
Esta última estadística abarca un período que va desde abril de 2005 a abril de 2006, pero no incluye los secuestros producidos en las fiscalías federales de San Martín y Morón, ya que dependen de otra fiscalía antisecuestros que está bajo la órbita de la Fiscalía de la Cámara Federal de San Martín.
El documento señala que en esos 12 meses se registraron un total de 44 secuestros extorsivos y que en 34 de los casos se pagó el rescate.
Más de la mitad de los casos, ocurrieron en el sur y el norte del conurbano bonaerense, las históricas zonas calientes de los secuestros.
El martes pasado la fiscal federal de San Isidro, Rita Molina, a cargo de la investigación de los secuestrso en zona norte, aseguró a Tílam estar “preocupada porque la cantidad de secuestros extorsivos aumentó” en su distrito.
El ranking está liderado por los secuestros ocurridos en jurisdicción de la fiscalía federal de Lomas de Zamora con 14
hechos, luego vienen la de San Isidro con 13, Capital Federal con 8 casos y La Plata con 5.
En el interior, se registraron tres hechos en la provincia de Mendoza y uno en Salta.
“Es dable destacar el notable recrudecimiento de la modalidad durante el año en curso (2006), con un total de 17 hechos, abarcando desde el primero de enero a la fecha”, señala el informe confeccionado a fines de abril pasado.
Los fiscales afirman que “estas cifras si bien no resultan alarmantes, se convierten en preocupantes toda vez que en el primer cuatrimestre del año se registró un número de hechos que representa casi el 80 por ciento de los casos que se verificaron en el período abril 2005-diciembre 2005, cuando la merma de la modalidad fue la más ostensible del lustro”.
La UFASE hace especial hincapií en resaltar “el exponencial crecimiento que ha sufrido el tipo de delito en análisis en el ámbito de la Capital Federal durante el año 2006”.
“El crecimiento de la modalidad en la Capital Federal con relación al período abril 2005-diciembre 2005 es significativo”, recalca otro párrafo.
Por último, los fiscales advierten que “estas circunstancias si bien ponen de relieve que no se han conformado, todavía, las organizadas y hoy desbaratadas bandas de secuestradores que asolaron al país entre fines del 2002 a principios del 2004, resultan un claro exponente de peligro que debe ser puesto en conocimiento de las más altas autoridades nacionales y provinciales”.
“Por tales motivos -continúan-, se imponen que las fuerzas de seguridad adopten mayores y más eficaces estándares de prevención y el Estado en su conjunto prevea la asignación de los pertinentes
recursos humanos y tícnicos para afrontar el desafío”. 
(Tílam)

Fuente: infoban.com.ar