El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, afirmó que en el peronismo “hay un problema de conducción” y planteó la necesidad de “reconocer” la fragmentación interna para poder reconstruir una alternativa política. Sus declaraciones generaron una rápida y dura respuesta de la diputada nacional Teresa García, alineada con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Bianco sostuvo, en un canal de streaming, que “hay un problema de conducción, hay un problema de fragmentación. Esto es real, es visible, se ve todos los días en los diarios, en la tele”. En esa línea, agregó: “Nos tenemos que hacer cargo de esta situación, de que somos hoy una fuerza que está en fragmentación, entender eso y construir con todos, con todos los sectores”.
Aunque el funcionario no mencionó de manera explícita a Cristina Kirchner, sus palabras impactan de lleno en la estructura formal del Partido Justicialista, que la tiene como presidenta. En la práctica, su rol partidario se encuentra limitado por las condiciones de su detención domiciliaria, que restringen su actividad política presencial.
Dura respuesta de Teresa García
La réplica no tardó en llegar. Teresa García cuestionó con dureza las declaraciones del ministro y publicó un mensaje en la red social X en el que escribió: “sin chistar, guarde respetuoso silencio… Hay miles que hoy se han quedado sin trabajo y sin salud”.
En el mismo posteo agregó: “P.D: no sé si se enteró que la Conducción está presa, proscripta, y con restricción INHUMANA (sic). Más peronismo por favor”, en alusión directa a la situación judicial de la expresidenta.
La referencia al “sin chistar” remite a una polémica anterior, cuando Bianco había pedido que el kirchnerismo en la Legislatura bonaerense acompañara sin cuestionamientos las decisiones políticas del gobernador Axel Kicillof. En ese momento, el planteo generó malestar en el sector más cercano a Cristina Kirchner; García era entonces senadora provincial.
El trasfondo de la interna
Las declaraciones de Bianco se produjeron horas después de que el propio Kicillof llamara a “sumar sectores, sumar dirigentes” dentro del PJ y planteara la necesidad de dar un “salto de madurez” para articular consensos más amplios.
En ese marco, el ministro también cuestionó a los legisladores peronistas que votaron a favor de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, facilitando su aprobación. Si bien reconoció que “los sectores del peronismo votaron distinto”, advirtió que “es muy difícil acercarse a un peronista que votó esta reforma laboral”.
“Nosotros somos la fuerza política histórica en Argentina que defiende los derechos de los trabajadores. Es complicado”, concluyó Bianco, dejando expuesta una tensión interna que vuelve a poner en evidencia la disputa por la conducción y la estrategia opositora del peronismo.































