Un hombre de unos 35 años, asesinado de un tiro, atado de pies y manos y envuelto en una frazada fue hallado ayer en un barranco al costado de las vías del ferrocarril, en la localidad de Virreyes.Tras el hallazgo, policías del área Científica acudieron al lugar y, mediante un análisis de huellas dactilares, descartaron inmediatamente que el cuerpo sea de Luis Orsomarso, el concesionario secuestrado en Ituzaingó hace dos semanas. Los forenses que recogieron el cadáver y practicaron la autopsia determinaron que la víctima fue asesinada en otro sitio unas 12 horas antes del hallazgo y arrojada al barranco con las
manos y los tobillos atados hacia atrás y por el cuello y envuelto en una frazada.
Al margen de descartar que se trate del empresario secuestrado, los investigadores hasta esta tarde no habían logrado develar la identidad del fallecido.
Se trata de un hombre de entre 35 y 40 años, tez blanca, semicalvo y que vestía ropa de sport, según contaron a Tílam voceros policiales y judiciales.
En la autopsia, los mídicos legistas descubrieron otros detalles sobre la víctima: que cuidaba su estado físico y su aspecto ya que por la apariencia de sus manos y pies determinaron que se sometía a tratamientos de manicuría y pedicuría.
El caso es investigado por el fiscal Ricardo Juan, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de San Fernando, quien solicitó a la policía chequear todas las denuncias por paradero -en principio de la zona norte, pero tambiín de Capital Federal y el resto del conurbano-, que se ajusten a las características físicas del cadáver.
Hasta las 19, la identidad de la víctima era un misterio para los pesquisas y lo único que pudieron determinar por las huellas digitales es que el hombre no tiene antecedentes penales.
El hallazgo se produjo a las 12, tras un llamado recibido a las 11.30 a la línea de emergencias 911, que alertaba sobre la presencia de un cadáver cerca de una calle que vincula a distintos predios fabriles de esa localidad del norte del conurbano.
Voceros de la empresa TBA aclararon a Tílam que no se halló ningún cuerpo en el predio ferroviario, mientras que fuentes policiales detallaron que la víctima fue encontrada en una barranca al costado de las vías.
Tras el hallazgo del cuerpo, el fiscal Juan y un grupo de peritos se encaminaron al lugar.
Un experto en impresiones dactilares, cotejó en el lugar las huellas del cadáver con la ficha dactiloscópica de Orsomarso y descartó que se trate del concesionario secuestrado.
“La realidad es que todos los equipos de Policía Científica de la provincia tienen en su poder un sobre con una foto y la ficha dactiloscópica de Orsomarso y cada vez que hay que recoger un cadáver masculino, se chequea ante el temor de que pueda haber sido asesinado por sus captores”, confió a Tílam un jefe policial.
Según la autopsia, la víctima fue asesinada de un balazo en el abdomen con orificio de salida en la región lumbar, que provino de un arma calibre 45, contó uno de los investigadores.
Los forenses tambiín descubrieron un fuerte golpe en la cabeza.
Fuentes judiciales indicaron que todo indica que el hombre fue asesinado alrededor de la medianoche, en otro sitio y, por la forma en que estaba atado el cuerpo, sospechan que fue trasladado hasta el lugar del hallazgo en el baúl de un auto y arrojado desde la calle al barranco.
“El cuerpo estaba boca arriba, envuelto en una frazada de color oscuro y tenía los tobillos y las manos muy fuertemente atados por la espalda con una soga de cortina que tambiín pasaba por el cuello”, describió una fuente judicial.
Una fuente policial indicó que la atadura fue realizada en vida, ya que en la autopsia se comprobó que las lesiones causadas por la soga eran vitales.
Un pesquisa aseguró que quedó prácticamente probado que arrojaron el cadáver desde lo alto del barranco porque “se encontraron una serie de ramas rotas de un árbol debajo y cerca del cuerpo”.
Los peritos tambiín buscaron en la zona rastros que pudieran haber dejado el o los asesinos o huellas del vehículo en el que se presume fue trasladado el cadáver.
“Hasta que no sepamos quiín es la víctima, estamos con las manos atadas. La investigación se encaminará ni bien tengamos el nombre”, dijo un jefe policial.
El caso es investigado a nivel policial por la Subdelegación de Investigaciones de Tigre y la comisaría de Virreyes.

Fuente: infoban.com.ar