A pesar de haber ganado la elección a cargos municipales, se abrió una crisis en las alturas que para comprender hay que mirar desde sus inicios. (escribe Jorge Bonfanti)

A pesar de haber ganado la elección a cargos municipales, se abrió una crisis en las alturas que para comprender hay que mirar desde sus inicios. El primer S.G. es Silvio González, intendente, descendiente de una familia socialista y ex militante socialista el mismo; el otro S.G. es Sandro Guzmán, de familia peronista y ex militante peronista tambiín, secretario de gobierno y caudillo del Paufe en Garín.

Cuando el primer S.G. reemplazó a Patti en la intendencia, este conservó el control de las áreas estratígicas del municipio mediante sus espadas más ortodoxas: el Doctor Carlos Ramos en Salud, Luis Gianfrancesco y Daniel Alvarez en Obras Públicas, y el propio Guzmán en Gobierno, quedando bajo la responsabilidad del intendente los nombramientos en los destinos perifíricos como Turismo, Cultura, Acción Social, Recursos Humanos. Para cubrir dichos cargos Silvio González se inclinó por funcionarios tícnicos, algunos ni siquiera escobarenses, como el director de Turismo Federico Guazzardi, hijo del conocido periodista Ricardo Guazzardi, vecino de Villa Luro, Gustavo Benzoni, de La Plata, personal de planta permanente de la Legislatura de la provincia, Sebastián Tortorice, Belín Hirose, directora de Cultura renunciante.

Estos funcionarios resultaron permanentemente cascoteados por la prensa pattista, pero comparados con los pattistas recalcitrantes que antes ocuparon esos puestos, como Gustavo Isetta en Cultura, Silvana Graniera en Turismo y el propio hijo mayor de Patti en Acción Social, todo el arco político escobarense considera y sostiene que el cambio fue para bien.

Pasada la elección, el sector de Sandro Guzmán, que se tuvo que esforzar para ganar en su propio barrio, acusó a este sector de dormir durante la campaña. En entrevista con este medio señaló el virtual candidato a intendente en el 2007 “Soy peronista y creo en el valor de la militancia, cuando me voy de la Municipalidad no me voy a pescar, me voy al barrio, a tratar de solucionar problemas de la gente. Otros creen que sólo con el nombre de Patti en la boleta las elecciones se ganan caminando” Tambiín aseguró el funcionario que abría que reforzar varias áreas y cambiar drásticamente otras. Los rumores que estuvieron al orden del día toda la semana decían que el segundo S.G. pedía la renuncia del secretario privado y hermano del primer S.G., Oscar “Cascote” González y de su cuñada Patricia Ahumada, directora de Personal, posibilitando el regreso del ultrapattista Omar Maldonado.

Consultado por Primera Sección el intendente manifestó que íl tambiín ganó la elección, y que eso no hubiera sido posible sin la colaboración política y el buen desempeño profesional de los cuestionados “Soy socialista, no creo en el clientelismo.” Agregó que habría cambios, que no serían traumáticos y sí paulatinos pero que no existe ninguna crisis aunque es verdad que hay diferentes visiones.

Mientras tanto quien debería mediar, el propio jefe supremo del Paufe, Luis Abelardo Patti, quedó tan golpeado por su pobre perfomance electoral en la provincia, sumado al fracaso en su propia sección electoral donde no consiguió legisladores provinciales, que el verticalismo que pretende hace agua por los cuatro costados.

Ante esta implosión donde poco trasciende al pueblo en general, pero donde al interior del partido gobernante caen estructuras y otras apenas quedan en pií, solo el tiempo dirá si las fiestas de fin de año encontrará a todos los actores en paz y con trabajo, o si en varias deberán comer el pan de la desocupación.

Fuente: infoban.com.ar