La senadora provincial vinculó la clausura de la histórica fabricante de neumáticos con las políticas de ajuste y apertura importadora.
Luego de que se confirmara el cierre de la planta de Fate en San Fernando, la senadora provincial Malena Galmarini publicó un mensaje en su cuenta de X en el que relacionó la decisión empresarial con el contexto económico nacional.
“Nos despertamos con la noticia. ¿Nos despertamos realmente?”, expresó al inicio de su posteo, en referencia al impacto que generó la salida de la histórica fabricante de neumáticos, que deja cientos de puestos de trabajo afectados en la región.
En ese marco, sostuvo que el “resultado de las políticas de ajuste, crueldad, sobrevalorar lo ajeno y apertura indiscriminada” deriva en consecuencias sociales concretas: jóvenes sin imaginar un futuro mediato posible, padres sin trabajo y la dignidad que representa, madres que no podrán llevar a sus hijos a la escuela con tranquilidad para continuar sus sueños, e hijos e hijas que no tendrán útiles escolares, guardapolvo o zapatillas.
La legisladora también cuestionó la falta de políticas que impulsen la industria nacional y la producción de valor agregado, y advirtió sobre un escenario de mayor desigualdad. “Sin industrias, sin producción de valor agregado, sin trabajadores, sin amor por la Patria, nos queda una Argentina que disfrutarán unos poquitos que tienen mucho y sufrirán muchos que pierden su esperanza de progreso”, expresó.
En el tramo final del mensaje, pidió modificar la orientación económica y afirmó que “gobernar es que cada argentino/a pueda vivir mejor”.
El pronunciamiento se suma a las reacciones políticas que generó el cierre de Fate, considerado un golpe relevante para el sector industrial y el empleo en el norte del conurbano bonaerense.































