El intendente de San Fernando, Juan Andreotti, se pronunció este miércoles por la tarde ante el cierre definitivo de la planta de FATE, la histórica fábrica argentina de neumáticos ubicada en el barrio Virreyes, y alertó sobre las graves consecuencias sociales y económicas que tendrá la medida para la ciudad y la región.

La empresa oficializó la clausura de su planta industrial, que dejará sin empleo a 920 trabajadores según comunicados oficiales, de los cuales 300 son vecinos de San Fernando, y advirtió que la medida se da en un contexto de caída del consumo, pérdida de competitividad y fuerte presión de importaciones.

“Un golpe directo al entramado productivo y a cientos de familias”

En un video difundido en sus redes sociales, Andreotti expresó su preocupación por las consecuencias del cierre y subrayó que detrás de cada puesto de trabajo hay “un proyecto de vida, una familia y un vecino que hoy no sabe qué va a pasar mañana”. El jefe comunal calificó la situación como un “efecto dominó” sobre el consumo local y manifestó que se trata de “un día triste para nuestra ciudad”.

Además, el intendente relacionó el cierre con el modelo económico actual, argumentando que la industria local se ve debilitada por la apertura de importaciones, la caída del consumo interno y la falta de políticas de protección para el sector manufacturero. “Ha dejado de priorizarse lo hecho en Argentina”, agregó.

Andreotti también destacó el aporte de FATE al erario local: las tasas pagadas por la empresa —que permitían financiar políticas públicas en áreas como salud, educación, deporte, espacios verdes y seguridad— desaparecen con la finalización de las operaciones.

Valor histórico y contexto del cierre

FATE —acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas— era la única fábrica de neumáticos de capital argentino con producción radial para transporte pesado y suministraba a terminales automotrices nacionales tras más de 80 años de trayectoria. Su cierre definitivo fue anunciado sin un proceso de concurso ni preventiva, e implica la liquidación total de sus operaciones en Virreyes.

Según diversos medios, la empresa atribuyó la decisión a una combinación de factores estructurales: la caída de la demanda interna, la saturación del mercado con importaciones de neumáticos más baratos, y conflictos gremiales prolongados con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA).