Fate S.A.I.C.I. anunció el cierre definitivo de sus operaciones en el país luego de más de 80 años de actividad, en una decisión que golpea de lleno a la ciudad de San Fernando, donde funciona su principal y más importante planta industrial.

La determinación, confirmada por la Agencia DIB, se da tras meses de conflicto sindical, caída de la demanda interna y fuerte presión de las importaciones. Miles de puestos de trabajo quedan en una situación incierta, con especial repercusión en el norte del conurbano bonaerense.

La planta de San Fernando, paralizada

La fábrica ubicada en San Fernando —considerada la mayor del sector en el país— permanecía paralizada desde hacía más de un mes. En las últimas horas, los empleados administrativos recibieron la notificación de no concurrir a trabajar.

La planta fue inaugurada en 1963 y durante décadas se consolidó como un polo productivo clave para la economía local. Su cierre no solo afecta a los trabajadores directos, sino también a proveedores, transportistas y comercios vinculados a la actividad industrial en el distrito.

En los últimos dos años, la empresa había reducido a la mitad su dotación de operarios. Controlada por el empresario Javier Madanes Quintanilla, la firma argumenta una pérdida de competitividad frente al avance de productos importados y el derrumbe del mercado interno.

Conflicto con el gremio

En 2024, la compañía inició un ajuste que incluyó despidos y retiros voluntarios, además de solicitar un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la Secretaría de Trabajo.

Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), conducido por Alejandro Crespo, rechazaron la medida y denunciaron un “lock-out patronal”, profundizando un conflicto que derivó en asambleas, paradas de planta y movilizaciones.

Un sector en crisis

El cierre de Fate se produce en un contexto adverso para toda la industria del neumático. Las otras grandes fabricantes con presencia en el país —Pirelli y Bridgestone— también enfrentan un escenario complejo.

El sector emplea a unos 5.000 trabajadores en forma directa y depende del desempeño de la industria automotriz y del consumo interno. Sin embargo, en el último año se registró un fuerte incremento de las importaciones, principalmente desde China, con diferencias de precios que —según fuentes del sector— alcanzan hasta el 40% respecto de la producción nacional.

En paralelo, la producción local cayó más del 22% en el rubro “Caucho y Plástico”, y las plantas operaron a un tercio de su capacidad instalada.

Más de 80 años de historia

Fate fue fundada en 1940 con capitales argentinos y comenzó a fabricar neumáticos en 1945. En 1960 inició la construcción de su planta en San Fernando, inaugurada en 1963, que con el tiempo se convirtió en la mayor fábrica del sector en el país.

Hoy, esa planta histórica de San Fernando queda en silencio. El cierre no solo marca el final de una empresa emblemática, sino que abre un fuerte interrogante sobre el futuro industrial de la región y el impacto social que dejará en cientos de familias del distrito.