La fiscal federal de San Isidro, Rita Molina, aseguró hoy que Axel Blumberg estaría vivo si los fiscales Quiroga y Sica y la policía federal hubieran cumplido la orden que ella dio en 2003.En su declaración frente al Tribunal Oral Criminal Federal 2 de San Martín, Molina cargó contra esos fiscales, en especial su jefe, el fiscal de la cámara de San Martín Quiroga, y cuestionó que con la creación de la fiscalía antisecuestros de zona norte, en 2003 le quitaron 41 causas de secuestros extorsivos pendientes.
“Como fiscal de la Nación me siento agraviada porque si tanto la Policía Federal como los fiscales Sica y Quiroga hubieran cumplido la orden de detención que impartí el 25 de noviembre (de 2003), hoy no estaríamos acá ventilando tres causas por secuestro, uno de ellas con final trágico, y tendríamos a Axel Blumberg disfrutando del amor de todos sus seres queridos”, dijo la fiscal.
La frase provocó el inmediato llanto de María Elena Usonis, la madre de Axel, que tuvo que ser contenida por dos amigas.
A raíz del mal desempeño que Molina atribuyó a Quiroga y Sica, el abogado Pablo Rocchetti, defensor del policía Daniel Gravina, solicitó ante el tribunal la extracción de testimonios para que se investigue la actuación de Sica y Quiroga.
La orden de detención a la que se refirió la fiscal está vinculada al único de los cuatro casos que se juzgan en el debate que ella tuvo a cargo: el secuestro de Ana María Nordmann.
Al referirse a ese secuestro iniciado el 8 de noviembre de 2003, Molina recordó cuando se hizo cargo de la causa detuvo a Gerardo Carmona -uno de los imputados en el juicio-, en el momento en que se pagó el rescate.
“Carmona nos hizo una confesión. La banda que actuó en Nordmann la tenía identificada y el 20 de noviembre (de 2003) dispuse la captura de Peralta, Sosa (apellido con en el que se conocía a Josí Díaz) y (Josí) Nápoli”, explicó la fiscal sobre su pedido de detención para tres de los imputados en el juicio.
Incluso, Molina dijo que cinco días más tarde instruyó a la División Antisecuestros de la Federal, en ese momento encabezada por el comisario Juan Josí Schettino, imputado por encubrimiento en esta causa, para que buscaran a Peralta en Córdoba, donde meses más tarde y luego de crimen de Axel fue detenido.
Luego, Molina explicó ante los jueces Daniel Cisneros, Víctor Bianco y Luis Nieves, la pelea con su jefe, el fiscal Quiroga, y su par Sica, a partir de la creación, en 2003, de la Fiscalía Coadyuvante para la Investigación de Secuestros Extorsivos que absorbió todas las causas por ese delito de la zona norte.
La fiscal de San Isidro dijo que se sintió “excluida” porque si bien según la resolución de la Procuración que la creó, esa fiscalía tenía la finalidad de “coadyuvar a los fiscales de primera instancia”, Quiroga le “ordenó” entregar las 41 causas por secuestro que en ese momento tenía en instrucción.
“Hable con Quiroga para que no me las saque porque había muchos secuestros en secreto de sumario o con detenidos, pero tuve que cumplir la orden”, dijo.
“Esas causas -por las 41-, no fueron tocadas en cinco meses, hasta que me ordenaron hacerme cargo de la causa Blumberg por su desenlace”, señaló Molina.
Además, si bien reconoció que pidió más personal a Procuración por estar desbordada por la cantidad de secuestros en zona norte, dijo que no entendía por quí se había creado la fiscalía en ese momento en que ella había “desbaratado a las grandes bandas”, pese a que aún no había sido detenido Sergio Leiva, alias “El Negro Sombra”, presunto líder de los secuestros más resonantes.
Cuando el abogado querellante, Roberto Durrieu (h) le preguntó cómo trabaja un secuestro extorsivo, Molina volvió a arremeter contra su jefe Quiroga.
“Mi autoridad (por Quiroga) no comparte mi criterio que es privilegiar a cualquier costo la vida del secuestrado”, señaló al respecto y luego aseguró que lo importante para su jefe era “hacer cesar el delito”.
“Yo privilegio la vida, pero que los secuestradores sepan tambiín que yo voy a hacer cesar el delito”, aclaró luego.
La jornada de hoy se inició con una declaración indagatoria, la del mecánico Pablo Díaz, acusado de encubrimiento, que negó ser reducidor de autos y pidió un careo con Daniel Sagorsky y con Carmona, los dos imputados que lo incriminaron al relacionarlo con “El Oso” Peralta, aunque el tribunal se opuso.
Tambiín declaró el fiscal de cámara porteño Norberto Quantín, cuya declaración más fuerte fue asegurar ante el tribunal que cuando fue secretario de Seguridad Interior “en la Policía Federal se comentaba que la policía de provincia hacía de custodia de quienes iban a cobrar los rescates”.
Quantín tambiín dio detalles de la reunión den la que su ex jefe, el ex ministro de Justicia Gustavo Beliz, les ordeno a Schettino y Daniel Gravina, los policía federales que tenían información sobre el caso Blumberg, le remitieran al fiscal Sica un informe completo.
Otro de los que declaró fue el histórico jefe Antisecuestros de la Federal, comisario inspector retirado, Carlos Sablich, quien investigó unos 600 casos en los nunca le mataron un cautivo y que está detenido por una causa de apremios contra los detenidos por secuestros de dícadas atrás, conocida como la “banda de los comisarios”, quien hoy reveló que su hijo fue secuestrado hace 20 días y que hizo la denuncia porque confía en la policía.
(Tílam)

Fuente: infoban.com.ar