Brian Cabrera recibió disparos en el pecho y la cabeza frente a la multitud. Murió horas después en el hospital. Hay dos detenidos y la causa quedó en manos de la UFI N°2.

Una noche de festejos terminó en tragedia en la ciudad de Mercedes. Un joven de 18 años fue asesinado a balazos durante la segunda jornada de los corsos bonaerenses, en un hecho que generó conmoción y tensión en la comunidad.

La víctima fue identificada como Brian Cabrera, quien fue atacado alrededor de la 1 de la madrugada sobre la Avenida 29, en momentos en que una banda musical se presentaba ante una importante concurrencia de público.

Según testigos, el episodio se habría desencadenado tras una discusión entre el joven y un hombre mayor. En ese contexto, el agresor extrajo un arma de fuego y efectuó varios disparos que impactaron en el pecho y en la región occipital de la cabeza de Cabrera.

El joven cayó herido sobre el asfalto, lo que provocó escenas de pánico y corridas entre los presentes. Fue trasladado de urgencia al Hospital Blas Dubarry, donde pese a los esfuerzos médicos falleció tras sufrir dos paros cardiorrespiratorios.

Detenidos y arma secuestrada

Tras el ataque, se desplegó un operativo policial que permitió identificar rápidamente a los presuntos responsables mediante el análisis de cámaras de seguridad.

En el marco de un operativo cerrojo, fueron detenidos una mujer de 33 años y un joven de 19. A este último se le secuestró un arma de fuego que sería la utilizada en el homicidio.

La causa quedó a cargo de la UFI N°2 del Departamento Judicial Mercedes, que investiga el móvil del crimen.

Tensión y reclamo de justicia

La confirmación del fallecimiento de Cabrera generó momentos de extrema tensión durante la madrugada. Familiares y allegados se concentraron tanto en el hospital como en el centro de la ciudad para exigir justicia.

Ante el clima de indignación, intervino el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) para custodiar las instalaciones sanitarias y garantizar la seguridad del personal médico.

En redes sociales, vecinos manifestaron su preocupación por la falta de controles durante el evento y el consumo problemático en algunos sectores del corso. Entre los reclamos, se planteó la posibilidad de trasladar los festejos a espacios cerrados donde se pueda aplicar el derecho de admisión y reforzar la seguridad para resguardar a las familias.