Gobernadores e intendentes radicales se reunieron el sábado y ahora la Convención Nacional de la UCR enfrenta la disyuntiva de fracturar el partido o intentar un llamado a la moderación de las líneas”No se puede expulsar del radicalismo a quienes ya no lo son“, dijo a Tílam una fuente de la UCR, y agregó que “por lo tanto, la Convención no decidirá expulsiones“, en referencia a la reunión de Vicente López que congregó a cinco gobernadores K, 185 intendentes, 409 concejales y mil militantes.
Este razonamiento coincide con la posición del titular del Comití Nacional, Roberto Iglesias quien considera a los K como “ex radicales que están fuera el partido“.
En ese sentido, otra fuente radical adelantó que “en la Convención va a haber un pronunciamiento moderado y se va a definir políticamente el rol opositor y facultar al Comití Nacional para establecer la política de alianzas” y agregó que si “no participan (los radicales K) estarán confesando que son un grupete político, no mayoritario“.
Si la Convención decide que el Comití Nacional fije la política de alianzas, el escenario se inclina hacia la ruptura porque el máximo organismo de conducción pretende encolumnarse tras la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, mientras que los K quieren libertad de acción en los distritos para fijar los acuerdos electorales.
Libertad de acción no, esa es la posición de un partido cobarde que no sabe quí hacer, y el radicalismo sabe quí camino tomar“, sostuvo Iglesias.
En este marco, la demostración de fuerza realizada el sabado en Vicente López no sólo está dirigida hacia el Comití Nacional, sino a constituir un nuevo eje de conducción del radicalismo a travís de la flamante línea “Movimiento Federal Radical” cuyo referente es el gobernador de Mendoza, Julio Cobos.
De ese encuentro, salió la decisión de enviar sólo a dos convencionales a Rosario para que defiendan ante la Convención el documento elaborado por gobernadores e intendentes donde queda claro el acercamiento al kirchnerismo y el respaldo a la concertación, lo que podría derivar en alianzas electorales en los distintos distritos con el oficialismo.
Si esto se cumple, la Convención contaría sólo con los representantes del oficialismo partidario y estaría en discusión el quórum necesario para habilitar el encuentro, aunque desde el Comití Nacional sostienen que la mayoría de los aproximadamente 307 convencionales responden a la conducción de la UCR.
Frente a la disyuntiva entre fractura o moderación, el intendente radical de Neuquín, Horacio Quiroga, enrolado con los K, dijo a Tílam que “los que hablan de fractura, los que plantean situaciones tremendistas no estarán muy tranquilos. Los que estuvimos el sábado (en Vicente López) sentimos la conciencia tranquila de llevar con honra la sagrada carga pública que nos ha conferido el pueblo que representamos“.
Si hay tolerancia y racionalidad, creo que el radicalismo puede contener a todos. El radicalismo no tiene que mirarse tanto para adentro, sino para afuera y no dejar pasar la oportunidad“, agregó y sostuvo que “vamos a ser mucho más utiles a la Nación al participar en la concertación que convocó el Presidente“.
Quiroga anticipó que los seis convencionales de Neuquín responden a la línea del Movimiento Federal. “Si van a la Convención (aunque ayer se decidió enviar sólo a dos) van a apoyar el documento de Vicente López“, afirmó.
Por su parte, el vicepresidente de la UCR catamarqueña y diputado nacional, Genaro Collantes, se preguntó “¿quiín es Roberto Iglesias?” en alusión a los dichos del dirigente sobre los “ex radicales“.
Collantes, que ayer estuvo en Vicente López, señaló a Tílam que “estamos muy de acuerdo en concertar sobre temas de fondo de la Argentina, y así lo hemos expresado, y quienes hemos participado estamos muy preocupados por lograr soluciones a temas fundamentales para el desarrollo del país“.
En tanto, la Convención de Rosario está planteada sobre tres ejes:
Ratificación de lo actuado por la Mesa Directiva del partido en materia de política nacional y ítica, en especial la resolución conteniendo un decálogo de reglas de comportamiento y la puesta en marcha de un tribunal de disciplina.
Tratamiento del proyecto de reforma integral de la Carta Orgánica partidaria.
Y el punto más importante: discusión de un documento político que contenga las “Bases programáticas para una alternativa
política nacional en el 2007″, a travís del cual el Comití Nacional reciba las directivas necesarias para el diseño y ejecución de la estrategia con que el partido afrontará la renovación presidencial.
De esa discusión y de la línea que adopte la Convención dependerá el futuro de la UCR.

(Tílam)

Fuente: infoban.com.ar