El ex jefe antisecuestros de la policía cordobesa reconoció en el juicio que su par de la Federal, , juzgado por encubrimiento, lo llamó para avisarle que “El Oso” Peralta podía estar en La Falda.El testimonio del comisario Alejo Paredes tuvo una doble lectura para las partes, ya que para la defensa fue positivo porque comprueba que la intención de Schettino no era encubrir, sino detener a Peralta; pero para la fiscalía tambiín sirvió para demostrar que el comisario Juan Josí Schettino tenía datos clave para llegar al “Oso” y no se los informó en tiempo y en forma al fiscal instructor, Jorge Sica.
Paredes es el jefe del grupo táctico ETER (Equipo de Tácticas Especiales Recomendables) de la policía cordobesa, pero al momento
del hecho tambiín era jefe de la División Antisecuestros de esa provincia.
El comisario hoy reconoció que “unos días despuís de la muerte de Blumberg” -calculó que fueron cuatro días despuís-, Schettino
se comunicó con íl a su telífono celular para avisarle que el principal sospechoso podía estar en Córdoba.
“Recibí un llamado del comisario Schettino diciíndome que el posible autor de este hecho podía ser El Oso Peralta y que podría estar en La Falda, en una gomería”, dijo Paredes.
El policía explicó que Schettino le aclaró que íl no estaba a cargo de la investigación y relató que a partir de la información que le dio su colega de la Federal, comenzó a hacer “tareas de inteligencia” en esa gomería de La Falda.
En realidad el local era además un lavadero de autos que Peralta bautizó “Fer”, en homenaje a su hermano Fernando, que murió en un enfrentamiento con la policía bonaerense, y fue el lugar elegido por “El Oso” y por su cómplice Josí “El Negro” Díaz para refugiarse los días posteriores al asesinato de Axel.
Cuando la querella le preguntó al comisario si sabía que Peralta tenía una orden de captura desde noviembre de 2003 por un secuestro anterior tambiín juzgado en este debate, el de Ana María Nordmann, Paredes respondió que Schettino le comentó que “esta gente estaba involucrada en un hecho anterior”.
La importancia del testimonio de Paredes radica en que confirmó lo que Schettino dijo en su declaración indagatoria al inicio del juicio, es decir, que íl nunca encubrió a los delincuentes y que personalmente se ocupó de avisarle a la policía cordobesa de que Peralta podía estar en La Falda.
Pero a su vez, tambiín confirma los argumentos por los cuales Sica lo acusó de encubrimiento, ya que Schettino tenía desde el 24 de marzo de 2004 -un día despuís de la muerte de Axel-, datos sobre el paradero de Peralta que no se los informó en tiempo y en forma.
Paredes y otros policías de la división antisecuestros cordobesa luego relataron al tribunal cómo fue la detención de Peralta y otros miembros de la banda.
Contó que el 6 de abril de 2004 por la noche, luego de que vía fax el fiscal Sica enviara las órdenes de detención y un identikit de Peralta, siguieron a tres hombres sospechosos desde el lavadero de autos hasta la puerta de un prostíbulo sobre ruta 38. Allí fueron detenidos Peralta -que se identificó con su falsa identidad Josí Alejandro Soloaga-, Díaz y un amigo cordobís de “Oso” que luego fue liberado porque nada tenía que ver con el secuestro.
Una curiosidad que causó algunas risas se produjo cuando el oficial Víctor Quevedo, uno de los policías que realizó las detenciones, ante la pregunta del defensor oficial Sergio Moreno, tuvo que reconocer que pese a haber participado del operativo tuvo que firmar el acta como “testigo de ley” porque la puerta del prostíbulo era “un lugar desolado”.
Otros dos policías cordobeses, el comisario Angel Avila y el oficial Nicolás Rabadán, luego contaron que fueron comisionados por el fiscal Sica, junto a dos agentes de la SIDE, a la capital de San Luis, donde el 10 de abril de 2004, detuvieron en un hotel a otros tres imputados: Carlos Díaz, Mauro Maidana y Sergio Miño.
El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo martes, jornada en la que está previsto que declaren ante el tribunal tres imputados acusados de encubrimiento: los policías federales Daniel Gravina y Juan Josí Schettino, y el mecánico Pablo Díaz.

Fuente: infoban.com.ar