La empresa Lácteos Verónica envió en las últimas horas telegramas a los trabajadores de su planta en la localidad de Boulogne, en el partido de San Isidro, notificando la reducción de las jornadas a cuatro horas y el pago de la mitad de los salarios.
Fundada en 1923, Lácteos Verónica cuenta además con plantas ubicadas en Clason, Lehmann y Suardi en la provincia de Santa Fé, donde también los trabajadores permanecen en las afueras de las instalaciones para impedir un eventual cierre, ya que no están recibiendo materia prima.
La crisis económica sigue cobrándose víctimas en el entramado productivo nacional. En las últimas horas, la histórica empresa argentina Lácteos Verónica agravó su crisis interna y comenzó a enviar telegramas a sus empleados para notificarles una drástica reducción en sus condiciones laborales y salariales.
En Boulogne, donde en los últimos meses se redujo drásticamente la dotación de personal por renuncias y retiros anticipados, unos 52 operarios comenzaron a recibir cartas documento notificando reducciones horarias, y anunciando que cobrarán la mitad de sus salarios por los próximos dos meses. Además denuncian que les adeudan dos meses de salario y el aguinaldo.
En medio de la crisis económica generalizada y la baja del poder adquisitivo, se estima que el consumo de leche cayó un 40%. Ramón, un trabajador de 55 años de la planta de Boulogne recordó que "Hace un año y medio no dábamos abasto vendiendo mercadería, haciendo repartos. Teníamos jornadas de 12 horas en la calle. Y hoy no tenemos nada para vender".
El panorama en las plantas santafesinas es similar, donde peligran unos 600 puestos de trabajo además de los miles asociados a la cadena de producción. Ayer trascendió que la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), realizó una presentación ante la Dirección Nacional de Relaciones Laborales y Regulación del Trabajo, del Ministerio de Capital Humano, mediante el cual denuncia un “presunto lockout patronal, incumplimientos salariales y retención indebida de aportes”.
Asimismo, de acuerdo a datos del Banco Central (BCRA), Lácteos Verónica acumula más de 2.900 cheques rechazados por más de $10.600 millones, sumando deudas bancarias superiores a $5.300 millones.
El conflicto que escaló en las últimas horas tiene como antecedente la reducción de empleados desde hace varios meses y la merma progresiva de la actividad productiva, que finalmente se detuvo el 16 de febrero.
Desde el gremio denuncian que el escenario actual es de “abandono real” por parte de los propietarios, la familia Espiñeira. Domingo Possetto, secretario general de ATILRA Rafaela, graficó que el impacto social que atraviesa la región “es peor que el caso Fate en Buenos Aires”.





























