En controles viales en el peaje Zárate, sobre la Ruta Nacional 9, fueron detectaron dos conductores alcoholizados que viajaban con sus familias, con menores a bordo, y que se dirigían a trayectos largos. En uno de los casos además sin el cinturón de seguridad colocado.

Uno marcó 1,60 g/l de alcohol en sangre. Cuando el agente le preguntó si había tomado, respondió: “Sí, algo sí”. Iba rumbo a Escobar a más de 50 kilómetros de su partida, con chicos en los asientos de atrás y sin cinturón.

El segundo dio 0,76 g/l. Se dirigía a Tigre, más de 70 kilómetros de recorrido. También llevaba a su familia incluidos menores de edad.

Ambos conductores terminaron con la licencia retenida, no pudieron continuar circulando y ahora enfrentan multas de hasta $1.800.000, más una inhabilitación para conducir por el tiempo que determine la Justicia.