La Cámara en lo Penal Económico avaló una requisa de un automóvil en un barrio privado, pese a que la Policía no contaba con orden judicial, debido a que el vehículo estaba en una calle interna.La sala B del tribunal rechazó un planteo de nulidad presentado por el propietario del automóvil y de la casa frente a
la cual estaba estacionado y destacó la facultad de los organismos públicos para ejercer su poder de policía.
La causa se inició debido a que en el marco de una investigación por contrabando, el 5 de mayo de 2005 policías
ingresaron al barrio privado Santa María de Tigre, de la misma localidad bonaerense, ante la sospecha de que en un vehículo había mercadería de dudosa procedencia.
Tras pedir la autorización al servicio de vigilancia como al representante de la administración del consorcio de propietarios, los efectivos se acercaron a una camioneta Renault que estaba rodeada por varias personas que intentaron huir.
Allí, tras detener a los sospechosos, la Policía se incautó de varias cajas cerradas que tenían mercadería, lo cual para la Cámara fue válido según lo previsto en el Código Procesal Penal.
La normativa establece “la posibilidad de inspeccionar el interior de los vehículos y, en caso de encontrarse cosas
relacionadas con un delito, secuestrarlas, sin orden judicial, cuando aquellos se encontraran en la vía pública o en lugares de acceso público”.

Fuente: infoban.com.ar