Se trata de un contador que colabora con un hogar de menores que fue imputado por la presunta violación de un menor de 11 años del cual era tutor y retiraba los fines de semana para llevarlo a su casaDe acuerdo a fuentes citadas por la agencia DyN, se investiga a un profesional de 58 años, es colaborador voluntario del Obispado de San Isidro desde 2002, del hogar “Rincón de la Esperanza”, ubicado en Tigre.
El contador está imputado de ser el presunto autor de la violación de un niño de 11 años, al cual, como tutor, retiraba los fines de semana del lugar y llevaba a su casa de avenida del Libertador.
Las autoridades del hogar de niños radicaron la denuncia el 3 de abril último, contra el contador, que se desempeñaría laboralmente en un estudio jurídico de la Capital Federal y años atrás se habría desempeñado como entrenador de rugby, categoría infantiles, en los clubes Pueyrredón y Deportiva Francesa.
La causa penal 10.588 es llevada adelante por la titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) tres de Vicente López, Verónica Mara Di Tomaso y está radicada en el juzgado de garantías cuatro de San Isidro, a cargo del juez Esteban Rossignoli.
Según la denuncia, desde febrero de 2004 el imputado sacaba a pasear al menor, actualmente de 11 años, los sábados y domingos, y lo llevaba a dormir a su vivienda en Vicente López, hasta que en marzo último, el pequeño empezó a negarse a esas salidas y quiso quedarse en el hogar sin dar razones.
Pero días despuís declaró, primero a un compañero y posteriormente a las autoridades del Hogar y luego como testigo en el expediente, que mientras dormía en la casa de su anfitrión, el contador presuntamente “entraba al cuarto con una linternita” y que le “sacaba la ropa” y lo “ponía boca abajo”.
A raíz de varios testimonios del menor en el mismo sentido, más las declaraciones de las autoridades, psicopedagogas y psicólogas del hogar, el chico fue sometido el 4 de abril a un examen físico, en la Oficina Pericial de San Isidro.
Los mídicos legistas establecieron que el cuerpo del pequeño presentaba “disminucion de los pliegues perianales” y determinaron que ello “constituye un signo inespecífico de abuso sexual”.
Y el Equipo Diocesano de Niñez y Adolescencia le realizó una serie de tests y elaboró un informe psicológico confirmatorio de los dichos del menor, según las fuentes.
La fiscal Di Tomaso encabezó un allanamiento en la casa del imputado y allí incautó un envase de máquina digital de fotos y una caja que en su interior contenía un vibrador sexual, preservativos, gel y caramelos.
Despuís de esa diligencia probatoria, según confiaron las fuentes, el abogado Jorge Sandro se presentó en la UFI 3 y se constituyó como defensor del contador, al tiempo que anticipó la próxima presentación de un descargo por escrito de su cliente.
El delito de abuso sexual contra un niño de edad inferior a 13 años, en su variante de acceso carnal por parte de un “tutor”, que se le imputa al contador, está castigado con pena de ocho a veinte años de reclusión o prisión, por el artículo 119 del Código Penal.
(Fuente DyN)

Fuente: infoban.com.ar