El referente del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana de Tigre, Oscar Hurtado, realizó un análisis de coyuntrura luego que el INDEC indicará que la pobreza trepó al 40,9%.

En ese sentido explicaron que “la información que provee el INDEC además muestra el avance implacable de la pobreza y la indigencia en los últimos dos años. Desde el primer semestre de 2018 a igual período del 2020, el porcentaje de argentinos pobres aumentó 13,6 puntos -de 27,3 a 40,9- y el de indigentes subió 5,6 puntos (de 4,9 a 10,5)”.

También agregaron que “de esos 5,6 puntos que la indigencia subió en dos años, casi la mitad (2,5) se incrementó durante el último semestre. Obviamente en este aumento, la necesidad de decretar el aislamiento total para enfrentar la pandemia, fue y continúa siendo, determinante”.

Sin embargo se destacó que “el gobierno puso en marcha políticas que apuntaron a paliar la situación de los sectores de menores ingresos. Desde el lanzamiento de la lucha contra el hambre en los primeros días de asumido, hasta las medidas que vinieron de la mano de la implementación del Aislamiento Social Obligarorio en todo el país. La tarjeta alimentar, los bonos extraordinarios a los/as destinatarios/as de la AUH, a los jubilados y asalariados con remuneración mínima, la prohibición de despidos, en los primeros meses. El Ingreso Familiar de Emergencia, la Asignación para el Trabajo y la Producción, los créditos blandos para las PYMES, el incremento de la provisión de alimentos para los barrios populares, y otros similares durante el desarrollo de la pandemia. Fueron ingresos trasladados desde un fisco exahusto que no tiene posibilidades de recurrir al financiamiento externo o interno, producto del endeudamiento heredado que aun está en proceso de reestructuración”.

De todas maneras “los resultados muestran que toda esta batería de medidas fueron y son insuficentes. La pandemia es una realidad insoslayable a la hora de evaluar la situación, y claramente tiene una influencia negativa, que instala variables muy difíciles de manejar. Esto es válido no sólo para nuestro país, sino que viene sucediendo en el mundo. Los informes de los organismos internacionales explicitan un crecimiento de la pobreza en todos los países, independientemente de sus niveles de desarrollo. La profundización de los niveles  de inequidad será una de los resultados más relevantes de esta pandemia” apuntaron desde la institución.

En cuanto al accionar del gobierno nacional manifestaron que “no sólo no se anuncian nuevas medidas que aumenten el traslado de recursos hacia los hogares que están en la indigencia, sino que se estudian recortes a las que están en curso. Al IFE que tuvo una periodicidad bimensual, no sólo que no se planea incrementarlo, sino que ahora se estudia suspenderlo definitivamente; a los Asignaciones para el Trabajo y la Producción se las reducirían al mínimo o a lo sumo se convertirían en créditos para las empresas; se impulsa que los aumentos salariales sean en todos los casos muy por debajo de la inflación; el estado abre discusiones paritarias en forma muy acotada. A esto se agrega que se implementan nuevos y más continuos aumentos de los combustibles, se autorizan nuevas subas en los precios máximos de todos los productos esenciales, en especial de los alimentos, y se hace la vista gorda a los brutales aumentos de los medicamentos”.

Por último señalaron: “El congelamiento de los precios de los alimentos de la Canasta Básica, el pago del IFE con periodicidad mensual hasta la salida del aislamiento social obligatorio, la continuidad de los ATP, el pago de nuevos bonos extraordinarios a las remuneraciones mínimas de jubilados/as y asalariados/as, son sólo algunas de las medidas básicas urgentes que deberán tomarse si hace una lectura adecuada de lo que revelan esta publicación del INDEC”.