Dos adolescentes acusados de participar del asalto en el que el ex futbolista Fernando Cáceres fue baleado en la cabeza en 2009 en la localidad bonaerense de Ciudadela, comenzarán a ser juzgados oralmente.

El debate comenzará a las 9 en el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil 1 de San Martín, ubicado en el edificio judicial de la esquina de Ayacucho y Pueyrredón, de esa localidad del noroeste del conurbano bonaerense.

El tribunal estará presidido por el juez Rómulo Gabriel Peñoñori e integrado por sus colegas Bernardo Mogaburu y María Eugenia Arbeletche.

El fiscal del juicio será el mismo que realizó la instrucción, Fabián Hualde, del Fuero Penal Juvenil de San Martín, y se estima que el juicio se desarrollará en 10 jornadas, en las que declararán unos 70 testigos.

Si bien estará representado como particular damnificado por la abogada Corina Amaya, la propia letrada informó a Tílam que Cáceres no participará del debate porque será sometido en los
próximos días a una nueva operación por lo que su declaración como víctima del hecho será incorporada por lectura.

Para preservar sus identidades, los dos imputados serán identificados en esta nota como “1” y “2”, ambos de 17 años al momento del hecho y ya cumplieron los 18.

Según el requerimiento de elevación a juicio, “1” está sindicado como el autor material del disparo que hirió de gravedad a Cáceres aquella madrugada del 1 de noviembre de 2009 en la esquina de Gaona y Falucho, de Ciudadela, mientras que “2” es considerado uno de los cómplices.

Si bien a cinco días del hecho la policía bonaerense detuvo en el barrio “Fuerte Apache” de Ciudadela Norte a cuatro menores de edad como presuntos autores del ataque, sólo los dos de 17 años -“1” y “2”- llegaron a juicio.

En el caso de “3”, un chico que tenía tan sólo 15 años al momento de ser detenido, fue reconocido por los testigos y el fiscal Hualde no tiene dudas de que participó del ataque al ex
defensor de Argentinos Juniors, River, Boca, Independiente y la selección argentina.

Pero al tener menos de 16 años, “3” es inimputable y, por ley, Hualde tuvo que pedir su sobreseimiento, aunque por su peligrosidad solicitó que queda alojado en un instituto de menores.

Fuentes judiciales indicaron a Tílam que en mayo pasado “3” fue entregado a sus padres y recuperó su libertad por orden del juzgado, pero a raíz de una nueva serie de hechos delictivos, fue nuevamente detenido en un instituto.

Distinto es el caso de “4”, de 16 años al momento del hecho, quien tambiín quedó sobreseído por pedido del fiscal porque no había prueba para sostener la acusación y fue liberado, aunque
ahora está preso por cometer un asalto con toma de rehenes en un colectivo, según informó una fuente judicial.

“1” y “2” llegan al juicio acusados de los delitos de homicidio calificado criminis causa en grado de tentativa (por el ataque a Cáceres), privación ilegal de la libertad (por la captura de un remisero), tres hechos de robo calificado por el uso de arma de fuego (por el robo de tres autos) y portación ilegal de arma de guerra (por las pistolas secuestradas en los allanamientos).

Si bien tiene la facultad de aplicarles una pena, el tribunal podría declararlos responsables y diferir el tratamiento de la condena hasta que cumplan un año de tratamiento tutelar -como pasó
en el juicio por el crimen de Santiago Urbani- o reducirles a la mitad la condena por el solo hecho de ser menores.

Los dos imputados fueron reconocidos en rueda de personas por testigos clave del hecho: María Laura Von der Heide, la mujer que acompañaba a Cáceres en el auto; Víctor Daniel Cardoso, remisero que venía tomado de rehín por la banda; y Rodrigo Ernesto Allende y Deborah Odin, pareja a la que le robaron un auto tras el ataque al ex futbolista.

Ninguno de los dos acusados -que están presos en el instituto Almafuerte de La Plata- reconoció su participación en el hecho y en sus indagatorias mencionaron como coartada que aquella madrugada, a la hora del hecho, habían salido a bailar.

Por el caso Cáceres, tambiín está preso Armando Abel “El Bebe” Romero (19), un joven que fue detenido el 10 de mayo tras un raid delictivo que terminó con un tiroteo con la policía en la
villa Carlos Gardel de Morón, pero no llega a este juicio porque tenía 18 años al momento del hecho (lo juzgará un tribunal de mayores) y la instrucción aún no está terminada.

Fuente: infoban.com.ar