Cuatro ex policías bonaerenses comenzarán a ser juzgados por el homicidio de un vigilador privado que fue atacado a tiros al ser supuestamente confundido con un delincuente, en el partido de San Martín.
Al momento del hecho, ocurrido el 4 de noviembre de 2006, tres de los policías estaban en actividad y el restante había sido exonerado pocos meses antes, tras ser condenado en una causa por lesiones.
El juicio será llevado a cabo por el Tribunal Oral Criminal (TOC) 4 de San Martín, presidido por Juan Agustín de Estrada e integrado por Mónica de Benedetto y María Berkich.
La audiencia comenzará a las 9.30 en los Tribunales ubicados en Ricardo Balbín 1753 del mencionado partido bonaerense.
Los acusados que serán juzgados por el homicidio simple del vigilador privado Gustavo Visciglia son Fabián Pereyra y Miguel Ojeda, quien al momento del hecho había sido exonerado.
En tanto, como encubridores del hecho irán a juicio los ahora ex policías Fabricio González y Mario Medina, a quienes se les atribuye haber ocultado un arma para favorecer a sus compañeros.
El abogado querellante, Josí Vera, indicó que pese a la carátula de homicidio simple propuesta por el fiscal de
instrucción, Sergio Alberto López, “está probado” que se trató de un homicidio calificado por tratarse de efectivos de una fuerza de seguridad, lo que podría agravar la pena en caso de un veredicto condenatorio.
“Si bien el fiscal López los acusa de homicidio simple porque evidentemente no iban a ningún operativo ni procedimiento policial, sino en otra cuestión que bien podría ser un robo, los policías utilizaron el arma provista por la fuerza para defender los bienes y la integridad de los habitantes de San Martín”, expresó.
El vigilador Visciglia fue asesinado el 4 de noviembre del 2006 cuando subía a su automóvil Peugeot 206 gris que estaba detenido frente a la casa que compartía con su padre y su hermano, en Marengo y Santa Rosalía, de la localidad de San Andrís, partido bonaerense de San Martín.
Un policía en servicio y otro exonerado dispararon contra el custodio y lo hirieron de dos tiros, uno de los cuales le impactó en la yugular y provocó que muriera desangrado.
La versión policial inicial fue que el vigilador creyó que los policías Pereyra y Ojeda iban a asaltarlo y ístos a su vez pensaron que era un ladrón, por lo que se enfrentaron a tiros.
Sin embargo, la familia de Visciglia cree que pudo tratarse de una venganza porque el vigilador se negó a entregar a una banda de piratas del asfalto uno de los camiones que íl custodiaba.
El hecho se produjo cuando, según la versión policial, los policías procuraban detener a Javier “El rengo” Pacheco, un peligroso delincuente con pedido de captura, que supuestamente se movía en un automóvil similar al de la víctima.
Ojeda y Pereyra (que estaban vestidos de civil) creyeron que Visciglia era el ladrón que buscaban, por lo que le dieron la voz de alto -que fue ignorada-, rodearon el auto y dispararon al creer que su ocupante había extraído un arma, según la versión de los acusados.

Fuente: infoban.com.ar