El segundo juicio por el crimen de Gisella Vallejos, por el cual un inocente pasó dos años presose postergó hoy a pedido de las partes. La madre de la víctima protagonizó un incidente con el acusado.El segundo juicio por el crimen de la chica que en 2000 apareció estrangulada en Pilar y por cuyo asesinato un inocente pasó dos años preso y el actual imputado confesó que cometió el hecho poseído por el diablo, se postergó hoy a pedido de las partes
En tanto, la madre de la víctima, Susana Aguiar, protagonizó en la puerta de los tribunales de San Isidro un incidente con el imputado, Carlos Ariel Leiva, de 28 años, cuando al bajarlo del camión de traslados, pasó delante suyo.
El debate, que debía iniciarse esta mañana ante el Tribunal Oral en lo Criminal 6 de San Isidro, fue pospuesto en primera instancia por pedido del fiscal Lino Mirabelli.
Al haber sido designado hace sólo dos semanas como fiscal de juicio de Pilar, Mirabelli solicitó más tiempo para estudiar la causa y además hoy debía asistir a la última jornada de otro juicio en el que llevaba la acusación.
Aguiar y el abogado que la representa como particular damnificada, Pablo Aiello, tambiín explicaron a Tílam que hicieron un planteo ante el tribunal para que el debate se inicie cuando el fiscal Mirabelli estudie el expediente.
Por su parte, la defensa de Leiva, tambiín hizo un planteo para que se profundicen las pericias psiquiátricas, ya que, según contaron fuentes judiciales, la estrategia estará centrada en hacerlo declarar inimputable.
“Es una vergüenza lo que me hicieron vivir hoy. Hace cinco años que estoy esperando justicia y cuando tiene que empezar el juicio, lo postergan porque no hay fiscal”, dijo a Tílam Aguiar.
“Encima, me bajaron al asesino de mi hija delante de mis narices. Le dije de todo y le preguntí de dónde sacó la plata para pagar a sus dos abogados particulares cuando no tenía un peso”, relató la mamá de Gisella.
Los jueces Hernán San Martín, Luis Rizzi y María Angílica Etcheverry ahora deberán resolver los distintos planteos de las partes y definir la nueva fecha de inicio de debate, que se estima podría ser en dos semanas.
Gisella Vallejos desapareció la madrugada del 26 de noviembre de 2000, cuando regresaba sola a su casa despuís de haber ido a bailar con sus amigas y su novio.
Su cadáver, putrefacto, fue encontrado el 5 de diciembre siguiente en un descampado ubicado en Rivadavia y colectora de ruta 8 de Pilar, a 300 metros de la comisaría primera y la SubDDI de ese partido bonaerense.
La madre de la víctima realizó varias marchas por justicia y el esclarecimiento del crimen y así fue como la policía detuvo como principal sospechoso al remisero Josí Vera en marzo de 2001.
Sin embargo durante un juicio oral realizado en febrero de 2003 los testigos de identidad reservada que lo incriminaron se desdijeron y Vera fue absuelto tras pasar dos años preso en el penal de Olmos.
El caso volvió a foja cero y su instrucción fue delegada al fiscal Enrique Ferrari que convovó a la División Homicidios de la policía bonaerense para que revisaran la pesquisa.
La novia de Leiva se comunicó con la fiscalía para decir que su pareja le había contado que había asesinado a Vallejos y la chica aportó un dato que sólo pudo conocer de boca del asesino: que el autor del crimen le arrancó el corpiño a Gisella y se lo llevó consigo.
Leiva fue detenido el 29 de septiembre de 2004 en el barrio porteño de Boedo y cuando fue indagado por Ferrari, confesó ser el autor del crimen y dijo que cuando cometió el hecho tuvo la sensación de que el diablo le entró en el alma.

Fuente: infoban.com.ar