Que en realidad son actos. Ya desconcentraron los oficialistas, y se espera el discurso de Blumberg en Plaza de Mayo.(De nuestro corresponsal) Miles de personas abandonaban el microcentro rumbo a sus domicilios, en colectivos, subtes y trenes, esperando llegar a tiempo para seguir atentamente, o bien las competencias de bailando por un sueño, o las desventuras post dictadura del galancete Echarri, o los desencuentros de la Monita con el muñequito de torta que la busca. Mientras algunos muy bien vestidos, salidos de las oficinas de la city, iban hacia la plaza histórica, y otros, muy mal vestidos, se congregaban en el obelisco. Los números eran parejos, entre 10.000 y 15.000 personas, para ser generosos, en el acto de la oposición, y un poco menos en el del oficialismo, discursos muy directos en el caso de D´elía y Pírsico, diciíndole a los militantes, ya que de última de eso se trataban las dos concentraciones, de hacer acopio y recuento de fuerzas rumbo a las elecciones. Discursos para ser leídos muy entre líneas la de los pastores religiosos que antecedieron al ingeniero de apellido alemán.
Se puede decir, como aquel cronista, que “todo está como era entonces” Ninguna de las dos demostraciones aportó nada nuevo, empate tícnico, que sólo se inclina para un lado , claramente, cuando sabemos que uno tiene el poder, y el otro lo perdío, lo busca, pero no sabe bien por cuales caminos. Mientras se mantenga por los de la democracia, todo bien, a pesar de que algunas caras conocidas rondando los suburbios del palco de espaldas a la Rosada hagan presagiar negruras en el futuro.

Fuente: infoban.com.ar