Tras el escándalo a raíz de la filtración de los audios del entonces director Diego Spagnuolo que desnudaba una trama de corrupción, el gobierno de ultraderecha de Javier Milei concretó la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

Esta mañana, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, anunció su cierre aunque aclaró que las prestaciones no serán recortadas ni se eliminarán.

“La Agencia Nacional de Discapacidad, tal como la conocemos, dejará de existir y sus funciones serán absorbidas por el Ministerio de Salud”, anunció desde la sala de conferencias.

Asimismo, remarcó: “La agencia se creó en 2017 como un organismo descentralizado que tenía como objetivo coordinar las políticas públicas en discapacidad. Sin embargo, durante años y fruto de la autonomía administrativa que gozaba este tipo de organización, acumuló toneladas de capas burocráticas, descontrol administrativo y manejos incompatibles con una política transparente”, aseguró sin dar mayores precisiones.

En el mismo sentido, Adorni aseveró que la ANDIS “provocó irregularidades, como personas fallecidas cuyos familiares seguían cobrando la pensión, pensiones otorgadas sin documentación válida, médicos que avalaban trámites sin respaldo clínico y organizaciones que facturaron sin prestar servicios, como la Fundación METAS, que decía brindar clases de apoyo escolar, pero en sus instalaciones solo había una vivienda precaria, sin agua, electricidad, inmobiliario”, nuevamente sin dar números concretos o su relevancia respecto del total de beneficiarios, haciendo uso del argumento falaz que le es habitual.