El juicio oral por abuso sexual a menores contra el presbítero Mario Napoleón Sasso inició hoy su segunda audiencia en el Tribunal 1 de San isidro, poco antes del mediodía con la declaración de testigos.
El juicio a Sasso, vicario de la comuna bonaerense de Pilar, comenzó ayer con una audiencia “que se extendió hasta las 20 y empezó con la declaración de algunos de los 60 testigos previstos y el análisis de pericias”, informaron a Tílam fuentes tribunalicias.
Asimismo, precisaron que “mañana se realizarán pericias por lo que las sesiones se retoman el jueves”.
El cura, detenido en el penal de Olmos desde el 2004, está acusado de “abuso sexual doblemente agravado en razón del sometimiento sexual ultrajante contra las víctimas, de entre 6 y 13 años, y por su condición de ministro de un culto religioso”, según la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), que apoya a las presuntas víctimas.
En la denuncia contra Sasso, se precisó que el delito de abuso sexual fue cometido “en forma reiterada en cinco hechos en el interior de la Capilla de la Lonja, Partido de Pilar, en perjuicio de niños que asistían al comedor escolar”, señaló la APDH.
“Se estima que el juicio oral termine en condena”, ya que es un delito que es castigado por las leyes argentinas con penas de hasta 20 años de cárcel, anticipó la organización, que acompaña a las víctimas, representadas por los abogados Rubín Casset y Ernesto Moreau.
Durante las audiencias del juicio no se permitió el ingreso a los medios de comunicación ni su transmisión televisiva “por protección a las víctimas”, explicaron las fuentes judiciales, quienes adelantaron que se podrán registrar la sentencia, el veredicto y los alegatos.
La causa fue iniciada en noviembre de 2003 por la denuncia de la encargada del comedor infantil de la parroquia de Pilar, quien acusó al párroco de abuso sexual de una niña de 12 años.
Según las denuncias en su contra, los abusos fueron cometidos entre fines de 2002 y mediados de 2003, y la captura fue ordenada a fines de ese último año por el juez de San Isidro Orlando Díaz, a solicitud del fiscal de Pilar Enrique Ferrari, y se cumplió en esta comuna el 20 de enero de 2004.
Sasso tenía antecedentes clínicos de pedofilia en la diócesis de San Juan, de donde es oriundo, y por tal motivo hizo un tratamiento en la Domus Mariae de Tortuguitas, entre 1996 y 1998, donde son albergados sacerdotes con problemas de conducta.

Fuente: infoban.com.ar