El Presidente del Concejo Deliberante de Morón, Jorge Laviuzza, emitió un comunicado ante las acusaciones realizadas por la concejal de JXC, Natalín Faravelli, surgidas en la Sesión Extraordinaria convocada esta semana.

El conflicto tuvo lugar a partir de que la concejal Faravelli, por su condición de embarazada, solicitó sesionar de manera online y esto no fue aprobado.

Desde JXC tomaron esta negativa como un acto de discriminación y violencia de Género. Laviuzza por su parte difundió un comunicado explicando la situación y dando su perspectiva del tema.

En principio el Presidente del HCD desacreditó la acusación y la catalogó como una “injuria”. A su vez señaló que “realizamos varias reuniones por la plataforma Zoom donde planteé la necesidad de sesionar. Todos los presidentes de bloques políticos allí presentes -la concejala Faravelli entre ellos- estuvieron de acuerdo con esto y entre todos coincidimos en que la sesión se llevara a cabo en la zona de la explanada de la plaza San Martín. La misma fue desinfectada instantes previos a comenzar, con los asientos ubicados a la distancia social pertinente, con las condiciones de seguridad e higiene adecuadas y con un protocolo de acción a disposición en caso de cualquier inconveniente”.

Luego explicó que “hay un Reglamento Interno adaptado a la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM) y que respeta la Constitución de la Provincia de Buenos Aires que no permite la realización de sesiones online. Cualquier modificación que se plantee debe seguir ciertos canales administrativos y modificaciones técnicas. Lamentablemente, quienes vituperan “discriminación” dan cuenta del desconocimiento de las normas que rigen a ésta casa de la democracia. Ningún artículo del Reglamento Interno habla de “desplazamiento automático” ni nada que se le parezca”.

“Por último, no voy a caer en chicanas personales. La situación de la obra social de todas las Concejalas y los Concejales depende de una ley provincial, cualquier modificación que se quiera plantear al respecto, es necesario hacerlo vía Cámara de Diputados y Senadores provinciales” agregó.

También invitó a la concejal “al teatro Gregorio de Laferrere a defender la gestión de la cual formó parte; las condiciones sanitarias e higiénicas están aseguradas”.

Por último concluyó: “No me reconozco en las acusaciones públicas que se realizaron y sigo comprometido en trabajar por una sociedad más justa socialmente e igualitaria, no voy a caer en bajezas políticas que lo único que buscan es desviar el foco de atención de lo que sucederá mañana: la rendición de cuentas de un gobierno municipal del PRO que dejó una deuda de $1.200 millones de pesos y sus concejales no saben que excusa poner para evitar responder ante tal desmanejo”.