Ph: Instagram

El perfil de Viramonte Noguer en la web del partido vecinal confirma su paso por la función pública en la Aduana, cuenta que fue candidato a concejal en 2011 y 2014. Además, allí define su rol dentro del Comité Directivo de ConVocación: “Quiero seguir siendo parte de este órgano vital que maneja la dirección política y moral.”

El dirigente del partido vecinalista que se propone como una férrea oposición en San Isidro fue detenido en el marco de una causa que investiga hechos con ribetes escandalosos: un funcionario público que tuvo un crecimiento meteórico durante el gobierno de Mauricio Macri en la Aduana, envuelto en una trama de venta de iPhones a través de redes sociales, oficinas en Puerto Madero, lavado de dinero mediante el uso de criptomonedas y contrabando.

La investigación la lleva a cabo el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 2, que enfocó la mira en Manuel Olivas y Lucas Olivas -padre e hijo-, quienes ofrecían los smartphones dela manzanita a través de la redes sociales. A través de escuchas telefónicas para determinar el origen ilícito y el mecanismo de lavado, comprobaron además que contaban con la protección de funcionarios aduaneros, más precisamente de Felipe Viramonte Noguer, asesor del ex director de la Aduana Diego Dávila. Al igual que el ex funcionario y como otros integrantes de su círculo de confianza, el aspirante a concejal sanisidrense figuraba entre los poseedores de teléfonos encriptados de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). También le aseguraron un contrato anual con un sueldo encima de los 200.000 pesos.

Además según una nota de NA “Felipe Viramonte Noguer, eterno estudiante de Abogacía, es un caso de rápido éxito y prosperidad en la Aduana. Entró al organismo en 2018, de la mano De Diego Dávila, con un sueldo de alrededor de 50.000 pesos, y a los pocos meses se había comprado un automóvil valuado en $ 450.000 en aquel momento, un Volkswagen Golf TSI. Viramonte, que combinaba su ingreso al sector público con almuerzos en “Estilo Campo”, venía de trabajar en un estudio jurídico que justamente litigaba contra la Aduana”.

Su influencia habría tenido un rol preponderante en la asociación ilícita que se investiga y que logró un meteórico crecimiento mediante la venta de IPhones a través de Instagram. La cuenta ‘Iphone Palermo’ pasó del bucólico barrio porteño a las mieles de Puerto Madero a cargo de Lucas Olivas, y su padre se sumó al emprendimiento con ‘Iphone Belgrano’. Los precios menores respecto de los de mercado y el pago a través de criptomonedas, que no tenía otro fin que el de lavar dinero.

Para la Justicia el mecanismo está claro: “Para eludir los controles financieros impuestos por las autoridades argentinas, la organización criminal en trato, utiliza plataformas virtuales mediante  las cuales adquieren criptomonedas, en aras de evitar la trazabilidad de las ganancias ilícitas percibidas por la comercialización de aquellos productos de origen ilícito. En ese orden, las múltiples operaciones y/o transacciones carecen de visibilidad a la luz de los organismos de contralor, resultando significativas sumas de dinero las que fluyen a nivel internacional, por aquellos sitios. La aplicación de los fondos obtenidos ilícitamente en la adquisición de aquellas monedas virtuales también forma parte de la conducta aludida vinculada al lavado de activos”, dice la resolución judicial.

Cómo detectaron a la organización

A las nuevas autoridades de la Aduana les llamó la atención el flujo de movimiento de mercadería importada de los Olivas y su presunto ingreso ilegal al país.

“Por el tipo de mercadería, las cantidades observadas, la vía de comercialización y la probable ausencia de autorización y/o licencia marcaria, harían presumir el ingreso irregular de la mercadería al territorio aduanero argentino” se expone en el expediente.

En la causa figura que desde sus propias redes admitían abiertamente que no eran importadores oficiales ni facturaban la mercadería, y que el ingreso de la misma “sería por medio de la Afip  y Gendarmería, quienes permitirían el ingreso al territorio nacional, entendiendo que sería de manera ilegal.”

En las escuchas también se intervino a Viramonte Noguer para determinar su relación los vendedores de IPhones: “Yo tengo de cliente al importador de IPhone, es un cliente mío” aseguraba, al tiempo que demostraba un acabado conocimiento de la operatoria, al explicar a su interlocutor la utilización de criptomonedas “detallando que la misma se emplearía con el fin de realizar lavado de activos, más precisamente para lograr transferir dólares a cuentas en el extranjero.”

De las escuchas que constan en el expediente se deprende además que contaban con protección y que eran avisados en caso de allanamientos y de vínculos vigentes con la AFI.

“La aludida organización integrada por Leandro Agustín OLIVAS, Manuel Ángel OLIVAS, Daniel GONZÁLEZ  – alias NATO­, Gabriel Isaac MUHAFRA, Felipe VIRAMONTE NOGUER y Guillermo Daniel CARO  junto a terceras personas aún no debidamente identificadas, se dedicaría al presunto ingreso irregular a plaza de equipos  de telefonía celular y otros elementos electrónicos, de procedencia extranjera, contando para ello, con la colaboración de funcionarios públicos aduaneros y otros, pertenecientes a distintas fuerzas de seguridad” es parte del texto de la resolución mediante la cual se ordenaron las detenciones y allanamientos.