La derrota de Ricardo López Murphy, que se ubicaba sexto en la carrera presidencial, y el pobre caudal de votos que cosechó el PRO de Mauricio Macri en Capital Federal y provincia de Buenos Aires dejaron hoy a la centroderecha lejos de su ilusión de ubicarse como la principal alternativa opositora.
Contra las previsiones, el candidato de Macri en la provincia de Buenos Aires, Francisco De Narváez, peleaba por el tercer lugar y diluía así las expectativas de PRO de convertirse en la segunda fuerza política en un bastión de tradición justicialista.
Los desaciertos en la construcción política y los desencuentros entre Macri y López Murphy hicieron que la coalición creada en 2005 se quedara con el sinsabor de no poder reeditar en la Ciudad el triunfo de junio cuando el empresario fue consagrado jefe de gobierno porteño con el 60 por ciento de los votos.
En su segundo y frustrado intento presidencial y tras una paupírrima elección para senador en 2005, al “Bulldog” se le dificultaba incluso obtener los votos necesarios para adueñarse de una banca en la Cámara Baja.
Con los resultados de Capital, el PRO deberá resignarse a no tener representante en el Senado ya que el economista Carlos Melconián conseguía el 12,3 % de los sufragios y se ubicaba en el tercer lugar.
Según los primeros computos oficiales, el actual jefe del bloque macrista en Diputados, Federico Pinedo, lograba retener solo una de las cuatro bancas que el PRO puso en juego en esa Cámara con lo que el bloque de PRO se achicaba en la Cámara baja.
El otro referente del sector para la presidencial, el gobernador neuquino Jorge Sobisch debió aceptar hoy su fracaso en las grandes ligas, a las que evitó renunciar incluso cuando en abril pasado fue asesinado por policías neuquinos el docente Carlos Fuentealba.
Sin íxito en la búsqueda de respaldo electoral -ni de Macri, ni del peronismo disidente-, Sobisch se conformó con Juan Carlos Blumberg, cuya devaluada imagen tuvo su correlato en el magro porcentaje de votos que consiguió en la compulsa por el Ejecutivo bonaerense.
Tambiín en soledad, sin candidato presidencial y frustrados sus intentos de acercamiento al peronismo disidente, Luis Patti naufragó en la pelea por la gobernación bonaerense.
Con este panorama, la centroderecha concluye así esta contienda más dividida, y en el caso de PRO, al borde del desmembramiento.
López Murphy ya se adelantó y convocó a un debate nacional partidario en noviembre para definir, antes del 10 de diciembre, quí destino tendrá la alianza con el macrismo, dijeron hoy fuentes partidarias.
Es que Macri nunca digirió la autoproclamación de su socio como candidato presidencial -hubiera preferido acordar con Roberto Lavagna- y retaceó su apoyo a su aliado durante la campaña a favor de De Narváez, enfrentado con el “Bulldog” en la provincia.
La dispersión en este espacio se tradujo así este domingo en el montaje de cinco búnkers distintos: el PRO tuvo tres (uno para López Murphy, otro para los legisladores de Macri, y otro para De Narváez), mientras que Jorge Sobisch y Luis Patti hicieron rancho aparte tambiín cada uno por su lado.
La centroderecha había logrado sorprender en la elección presidencial de 2003 cuando López Murphy obtuvo el 17 por ciento de los votos e incluso triunfó en la difícil Capital Federal.
Muy lejos en la historia quedaron las buenas performances de la centroderecha de finales de los ’80, cuando la UCeDí de Alvaro Alzogaray se convirtió en la tercera fuerza política de la Capital Federal, o como cuando logró el mismo puesto Acción por la República en 1999, con el fundador de ese partido, Domingo Cavallo, como candidato a presidente.

Fuente: infoban.com.ar