“La única vez que se había cerrado por más tiempo fue por una gran inundación, en 2015”, cuenta Fernanda Pozzi Di Catarina, la propietaria de la pulpería que estuvo cerrada durante seis meses por la cuarentena. Es la cuarta generación de pulperos que llevan bien en alto eso de conservar las raíces y las tradiciones.

Es que “La última pulpería. El último pulpero” tal como reza el improvisado cartel está ubicada muy cerca de la costa del Río Luján, junto a un puente. Casi igual que desde 1830, un rancho de barro que disimula los faltantes de revoque con cal que alguna vez fue blanca y conserva el palenque para los caballos, además de un sulki que transporta hacia otras épocas.

Casi igual que desde 1830, sólo que para superar la pandemia del coronavirus se adaptó a los tiempos y ahora tiene cuenta de Instagram y las reservas hay que hacerlas a través de una App que armó el municipio para los locales gastronómicos del distrito.

La pulpería Di Catarina recibió de manera frecuente a Don Segundo Sombra, el personaje con el cual Ricardo Güiraldes evoca como personaje legendario al gaucho y que tomó de un paisano real, Segundo Ramírez.

El pasado fin de semana el amplísimo parque que circunda la pulpería se pobló de mesas al aire libre, con los protocolos establecidos y el alcohol 70-30 más a mano que la caña.

Los mercedinos, que se encuentran en fase 4, fueron los únicos autorizados a acercarse a respirar el aire de campo de la pulpería de Cacho Di Catarina y degustar sus imperdibles y legendarias empanadas o el salame quintero en el distrito que lo celebra.

Hasta llegar hasta aquí pasaron meses durante los cuales se reconvirtieron, ofreciendo primero el envío de locro y guisos, en variedades como carrero, de mondongo o de lentejas. El avance progresivo de los protocolos les permitió comenzar a ofrecer distintos menús y también reconocer al personal de la salud con descuentos. Además la venta de quesos de campo, salames y distintos artículos de regalería les permitieron mantenerse de pie. Una vez más reflejaron la tradición argentina, esa de sobreponerse a las crisis una y otra vez.