El vehículo funcionaba como una habitación para una joven pareja y sus dos hijos, porque no tenían donde vivir.

Un desperfecto elíctrico en la camioneta en la que dormían todas las noches provocó un incendio que terminó con la vida de Tahiel, de un año y medio y le causó serias heridas a Shair, su hermanito de tres.

El vehículo estaba estacionado dentro del terreno de la casa de su abuela, donde los padres de los nenes improvisaron una habitación en la que cada noche dormían con sus hijos, ya que en la vivienda “no entraban todos”.

El pasado sábado, el matrimonio encendió un caloventor dentro del vehículo para que sus hijos no sufrieran frío, pero un desperfecto elíctrico desató la tragedia.

Fuente: infoban.com.ar