16 años antes de nuestra era, Roma era gobernada por uno de los Císares, Tiberio Augusto, que gobernó en la era del imperio, llevando su reinado hasta el año 37, momento en que falleció, a Tiberio Augusto se lo recuerda por su frase “despuís de mi el infierno”.
Los historiadores contemporáneos lo describen como “injusto y cruel y las buenas acciones que sucedieron al principio de su reinado son achacadas a pura hipocresía. El historiador Tácito, tambiín en su descripción, recurre en el desequilibrio de poder entre los emperadores y el Senado y pone de manifiesto la corrupción y la tiranía derivadas de los gobernantes.
Otros historiadores como Petírculo fueron generosos en sus críticas para con su gobierno, pero, historiadores modernos advierten que “no se sabe a ciencia cierta si lo tendencioso de la obra se debe a una verdadera admiración o al miedo de represalias.”
Esta breve reseña histórica surge a raíz de la frase del ex presidente de la nación, Nístor Kirchner, donde dio a las clara a entender que si no apoyan a Cristina en las legislativas, vuelve el caos, vuelve el 2001.
Pero no hay que viajar en el tiempo 2000 años para recordar a un político pronosticando el Apocalipsis si no acompañaban su gestión. Claro que el fantasma a agitar, cambia según el ánimo de la sociedad del momento.
Es bueno recordar al otro ex Presidente que advirtió so pretexto del “Voto cuota” que de no lograr el apoyo que lo mantenga en el poder “volverá la hiperinflación”.
Claro que acá y ahora, los fantasmas para agitar son pocos, ya que nuestra realidad nos demuestra que el miedo al golpe militar, quedó sólo en cabeza de algunos nostálgicos que esperan revancha. La Hiperinflación, merced quizá una valuable gestión de gobierno del propio Nístor Kirchner y su continuidad con Cristina, ha quedado relegada de las prioridades mundanas. Quizá por el fuerte impacto de la crisis internacional y su efecto recesivo, quizá por mírito tícnico, o tal vez por la ficción estadística, lo cierto es que ese temor, tampoco paraliza.
¿Será la inseguridad la que mueve la paranoia colectiva en una sociedad donde desde el inicio de esta gestión y su continuidad se promovieron los derechos humanos y la redistribución de la riqueza, afectando las ganancias sorprendentes de prestadores de servicios públicos privatizados?
¿Quí infierno nos tiene preparado el futuro si no votamos a Cristina?
Será el infierno del dengue, de la influeza porcina, de la sojización, la desertificación, la desinformación, los monopolios privados o estatales.
¿Será la inseguridad de los ultra garantistas que promueven los derechos humanos de los que no respetan los derechos humanos?
Mucho tiempo ha pasado desde que el imaginario popular acuñó la frase “el cementerio está repleto de imprescindibles” y el que está en el poder, lo sabe. Se inicia hoy la campaña para elegir la continuidad de un proyecto, representada ísta por el Frente Justicialista para la Victoria” y la “revitalización de la república y la división de poderes” propuesta por la oposición. No estamos frente a una sucesión que pueda alterar el rumbo que los ciudadanos legitimaron en 2007, cuando por el lapso de 4 años le dieron a Cristina Fernández de Kirchner los atributos del poder presidencial.
Sólo como anícdota resta recordar, que en sus últimos años en el poder, Tiberio Augusto se volvió paranóico, se aisló y finalmente, tuvo como sucesor a Calígula, aunque esa es otra historia.
*Sergio Astorga Bracht
Fuente: infoban.com.ar

























