El veredicto del juicio oral que se le sigue a dos hombres acusados de integrar la banda que en julio de 2002 secuestró y asesinó a Juan Manuel Canillas, se conocerá hoy en los tribunales de San Isidro.
La audiencia de sentencia se desarrolla en el palacio de tribunales sanisidrense de la calle Ituzaingó, en la zona norte.
Los imputados Maximiliano Pico y Franco Gasperotti podrían ser condenados a prisión perpetua, tal como lo solicitaron en sus alegatos el fiscal de juicio, Hugo Celaya, y la querella.
El representante del Ministerio Público pidió al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro que condene a los dos imputados como "coautores" de los delitos de "homicidio calificado por alevosía en concurso real con privación ilegal de la libertad, robo con armas y secuestro extorsivo".
Por su parte, la abogada querellante, Cecilia Tisera, adhirió al pedido del fiscal y basó su alegato principalmente en las declaraciones testimoniales que prestaron durante el debate Guillermo y Patricio Canillas, el padre y uno de los hermanos de la víctima.
El padre de Juan Manuel ratificó el acta de reconocimiento en rueda de personas que había hecho de Pico durante la instrucción y recordó que el acusado fue uno de los secuestradores a los que les entregó el dinero del rescate y que íste le pegó.
Patricio, en tanto, reconoció un pistolón incautado en la casa de Gasperotti, como el arma que llevaba otro de los captores de su hermano.
Este testigo tambiín identificó una pulsera de oro propiedad de Juan Manuel y que tambiín fue encontrada por los investigadores en la vivienda de Gasperotti.
En el mismo pedido de pena para Pico y Gasperotti, el fiscal Celaya incluyó además del de Canillas, otros casos de secuestros exprís contra tres hombres. Sólo por esos otros casos, Celaya pidió nueve años y cuatro
meses de prisión para el tercer imputado en el debate, Mariano Vergá, defendido por Carlos Telleldín, quien estuvo preso en la causa por el atentando a la AMIA y fue finalmente absuelto al cabo de un juicio oral.
Por otro lado, los defensores de los imputados solicitaron a los jueces Alberto Ortolani, María Elena Márquez y Ariel Introzzi Truglia, la absolución de los tres y, subsidiariamente, una condena por la pena mínima.
Tras los alegatos, los acusados decidieron hacer uso de sus últimas palabras y se declararon inocentes.
Canillas fue secuestrado el 12 de julio de 2002 cuando se retiraba a bordo de su auto Honda Civic del local de venta de instrumental y prótesis ortopídicas que su familia tiene en el barrio porteño de Once, en la zona del Hospital de Clínicas, para regresar a su domicilio en Núñez.
En un tramo del viaje, el joven fue interceptado por tres personas que se subieron a su auto, lo obligaron a continuar viaje hasta Núñez y le exigieron que llamara a su casa y les dijera a sus familiares que juntaran todo el dinero posible.
Cuando arribaron a la casa familiar, el padre de Juan Manuel los esperaba en la puerta de su chalet, ubicado en la avenida General Paz al 700, con 300 pesos, pero los secuestradores se enojaron, le exigieron más dinero y le pegaron al hombre con un arma en la cara y le destrozaron los anteojos del golpe.
Finalmente, Guillermo Canillas juntó otros 700 pesos y se los dio a los captores, quienes huyeron con Juan Manuel como rehín con la promesa de liberarlo a las pocas cuadras.
Sin embargo, el cuerpo del joven apareció minutos más tarde con un balazo en la espalda en la localidad de Florida, partido de Vicente López, a sólo unas cuadras de la casa de la familia.
Por este caso, Raúl Ezequiel "Chirola" Monti ya fue condenado hace cuatro años a reclusión perpetua en un juicio que llevó a cabo la Justicia de San Isidro, ya que fue detenido antes que Pico y Gasperotti, sus sindicados cómplices.
Monti lideraba una banda que fue bautizada como la de "Secuestradores VIP", porque sus miembros vivían en countries y se movilizaban en costosas camionetas 4x4 que compraban con los botines logrados con los pagos de rescates.

Fuente: infoban.com.ar