El abogado constitucionalista marcó su oposición al proyecto de Reforma Judicial que ya obtuvo media sanción de la Cámara Alta.

“A mi me convocaron a las reuniones de Comisión y di mi opinión. Me preocupa mucho lo que se está haciendo” expresó Daniel Sabsay en diálogo con InfoBAN Radio.

“El momento además es el menos propicio. No es lo que la gente está pidiendo” agregó el abogado constitucionalista.

En ese sentido, aseguró que “la gente está pidiendo soluciones para la peor crisis de la historia argentina, en materia de seguridad, y de imprevisión”.

Puntualmente, Sabsay remarcó que el proyecto que recibió anoche media sanción de la Cámara de Senadores y será comenzada a tratar en Diputados la próxima semana, “es una reforma para los poderosos”.

Al respecto precisó que “la Justicia Federal Penal no es la que atiende los robos, los secuestros, ni la violación de derechos del común de la gente, sino la que está ligada a los hechos de corrupción. Entonces no es extender una mejor justicia para todos. Es todo lo contrario.”

“No está dirigida a resolver los problemas de justicia de los vulnerables” afirmó.

Sobre el artículo que incluye a la prensa entre los posibles ejecutores de presiones a jueces, Sabsay indicó que “es gravísimo porque vincula a una justicia a la que se quiere sometida y a los medios de comunicación independientes a los que se quiere destruir”.

“La indefinición de decir ‘presiones mediáticas’ hace y conmina a los jueces porque de otra manera podrían tener un juicio político, a que cualquier cosa que moleste al poder podría ser considerado así y llevaría a que el periodista se llamado por el Consejo de la Magistratura, que además constitucionalmente no está habilitado para esa función”.

Finalmente, Sabsay también criticó la cuarentena. “El modo de encarar el tratamiento de la pandemia es contrario a lo que establecen los tratados de derechos humanos y la Organización Panamericana de DDHH. La pandemia no suspende; simplemente simplifica la acción de los poderes pero con aumento de controles a fin de que no se supriman los derechos” expresó.

Y remarcó: “Acá se hizo una actitud autoritaria, de conminación, no de protección. Permanente hay una prédica para producir miedo y culpabilizar, y de ninguna manera para llamar a la responsabilidad”.