Comentarios e ideas para el futuro de ayer

Por Andrés Filón

Alguien con buen criterio señaló que se diferencian 3 etapas bien definidas en
estas épocas. Un confinamiento total, una apertura parcial y un “Nuevo Orden
Permanente” y creo que en el último punto está la gran discusión de cómo será
esa permanencia.

Por supuesto que nadie puede prever como se desarrollarán las cosas, pero de
lo que ya no se duda, es que, se están generando cambios tanto en lo social,
lo cultural, como lo económico y en algunos países abarca lo político.
Las relaciones interpersonales se modificarán y en el ámbito laboral en
particular, solo para poner como ejemplo: será parcialmente reversible el
proceso de teletrabajo. Seguramente cambiará la relación con la “oficina” y
como correlato directo el vínculo entre pares, también lo hará el mundo sindical,
que aún sigue aferrado a las viejas formas y estilos de trabajo. Seguramente
aparecerán nuevas modalidades de contratación producto de las novedades
en las formas de producción, sin dejar de precisar que hoy desde la casa un
operario puede controlar remotamente una máquina que se encuentra en otro
lugar. En el marco de estas nuevas formas también habrá que generar nuevos
instrumentos, por ejemplol, los vinculados a accidentes de trabajo o de costos
domésticos como el servicio de internet para uso laboral.

Aquí se abre un primer paréntesis sobre qué significan estas nuevas
modalidades laborales, cómo afectan a la sindicalización, quiénes son los
perdedores y ganadores en esos nuevos esquemas productivos.
Los empleos en algunos de los sectores de servicios podrían replantearse
como en la Justicia o la Educación, ante la posibilidad de incorporar tecnología
para realizar tareas inherentes a esas actividades. Lo mismo puede proyectarse
hacia otros sectores del Estado burocrático, trámites, inscripciones, pagos, etc.
conforman esa posibilidad lo que implica el replanteo en las formas de gestión
y una nueva relación con los “superiores”. Un ejemplo “extremo” para nuestras
cotidianeidades de lo señalado lo acaba de anunciar Facebook: la mitad de su
personal brindará servicios desde su casa en la próxima década.

Otros consolidarán los aspectos de su propia característica por ejemplo los
recolectores de residuos, los que proveen servicios de rampa en los
aeropuertos o bien podrían acelerarse procesos como el de los despachantes
de combustibles que podrían ser reemplazados por expendedoras
automatizadas. En tanto hay actividades que sufrirán un replanteo y
disminución como los gastronómicos.

Para poner algunos números locales que creo sirven para enmarcar lo que
podría avecinarse, se estima que el 65% de la fuerza laboral reconocida (en
blanco) no se traslada al trabajo -está en cuarentena- y de que de ese
porcentaje un 20% hace teletrabajo. Esto nos deja un sinsabor de casi un 40%
de empleo formal que podria perderse si las medidas restrictivas continúan,
pero aún si esa situación intentara volver a su status anterior, habría que ver
cuánto de eso sería posible.

El sector del entretenimiento y turismo que tuvo un crecimiento explosivo a nivel
mundial y nacional en los últimos años, conjuntamente con los eventos
deportivos de masas; fútbol, básquet, automovilismo, etc, deberán ajustarse a
nuevos protocolos de funcionamiento.

La pregunta que surge casi de inmediato es: ¿cual será el impacto por el temor
al contagio en las futuras actividades?

Seguramente si parte de esa respuesta fuese positiva, habrá un ordenamiento
de las fuentes y formas de ingresos sobre las actividades. Solamente basta con
pensar que en 90 días se derrumbaron años de construcción, que parecían
inquebrantables. Actividades y sectores puestos en jaque no solo en la fase
pública sino también la privada.

Desde los años 60 el comercio mundial creció a pesar de las diferentes crisis
que tuvo que sortear, lo que se alteró en ese lapso, fueron sus distintas
velocidades, no la tendencia. Solo la referencia a una caída del comercio
mundial en cerca del 30% nos da una magnitud del efecto pandémico.
Sectores industriales, comerciales y fundamentalmente de servicios que
entraron en una fase de anomia mundial cuya recuperación parece difícil de
estimar y predecir. Se pusieron en crisis los modelos de cadenas de valor, que
hasta ahora eran la nueva estrella del sistema industrial existente. La ruptura
produce un replanteo de los enclaves productivos.

¿Cuántas inversiones que parecían intocables e indestructibles, se evaporaron
en este brevísimo tiempo?. Algunos ejemplos externos son válidos para
sintonizar nuestras posibilidades criollas.

No creo que nadie -desde su creación- haya pensado nunca que los casinos
de Las Vegas -con todas sus luces-, pudiesen apagarse en forma simultánea,
provocando una caída de los ingresos públicos y privados, como tampoco el
impacto directo sobre el empleo. Tanto es así que, el Estado de Nevada y en
particular Las Vegas encabezan en Estados Unido la mayor tasa de desempleo urbano.
Tampoco resulta fácil de predecir cuál será el tiempo para su recuperación.

Otro ejemplo impactante lo materializa el “Cirque du Soleil” con sus 44
espectáculos girando por el mundo, todos cancelados y sus 5000 empleados
despedidos, asumiendo una deuda de u$s 1.000 millones, con un arrastre a
inversores institucionales inimaginables como lo son los Fondos de Pensiones
de Quebec, ciudad natal de la compañía. Hoy, sin un plan de contingencia ni
salida de esta situación en el corto plazo.

Otro modelo que va en la misma dirección pero con un impacto en otro sector
es el que involucra a Hertz (alquiler de autos) con un parque inagotable, de casi
670.000 autos en todo el mundo, 20.000 empleados en su nómina y una deuda
que alcanza a los u$s17.000MM, con una proyección de ir a la quiebra.
Paradójicamente, el segundo estado con mayor tasa de desempleo en EEUU lo tiene
Michigan, allí se ubica la ciudad de Detroit, cuna de las automotrices
americanas y camiones, presagiando tiempos difíciles.

Algunas otras actividades conexas con este último sector industrial refieren al
mundo petrolero, donde se vivieron momentos de gran zozobra ante la caída
de precios internacionales a valores irrisorios, producto de la imposibilidad de
aumentar la capacidad de almacenaje o recortar la producción de manera
abrupta e inmediata. La falta de demanda en la aviación, navegación,
generación de energía y transporte explican esta situación, conjuntamente con
la guerra comercial entre los principales productores: saudies y rusos.

La Crisis Global se explica fundamentalmente porque abarcó a casi todas las
naciones, sin importar su condición -ricas o pobres-, la velocidad de su
expansión, la psicosis que creó y el impacto en casi todos los rincones de la
actividad económica. Turismo, entretenimiento y bienes durables entre los más
afectados.

También podríamos sumar a este cuadro que las economías de varios países
africanos (Congo, Zambia, Niger, etc) que resultaron endeudados por una
política expansiva de China, hoy se encuentran en default por el cierre de
actividades, planteandole una reestructuración de esas deudas.

Concentrados en nuestra deuda; es un problema que encontrara un ámbito de
solución y los Mercados de Capitales lo reflejaran, pero allí la masividad
humana (argentinos) no obtiene nada de manera inmediata.
Es una condición necesaria pero no suficiente para empezar a reordenar el
País. Sera la contextualidad Económica y Política la que garantizara la
Inversión, si ello no ocurre, solo le estaremos resolviendo el problema a
quienes una vez más, solo especularon.

Por otra parte cuando observamos nuestra estructura de exportaciones y las
fuentes de ingreso de divisas, comenzamos a comprender que no habrá un
marco referencial como en el 2002 o del 2009. La primera asumida como una
crisis propia, la 2da producto de una crisis internacional pero de orden
financiero.

Mientras que el contexto actual nos sitúa en una problemática de
características inéditas que no se resuelve por los mecanismos tradicionales
esto es: la depreciación del peso para hacer competitivos los productos y
recuperar divisas vía exportaciones, con fuertes restricciones a las
importaciones.

Los 5 principales ítems de nuestras exportaciones se relacionan con las
oleaginosas, harinas, granos, automóviles y minerales. Ellos explican casi 80%
de nuestras exportaciones. Una porción importante también lo hace el turismo
receptivo. Dicho esto, la pregunta que asoma es cuanto de esto se mantendrá
durante los próximos tiempos?

Brasil uno de nuestros “socio-compradores” acaba de triplicarnos en la
producción de soja convirtiéndose en el primer productor mundial. ¿Es un socio
o un competidor? ¿Qué pronto dejará de comprarnos?

¿Seguirá China siendo un comprador también de nuestro sector primario? A
pesar que su producto viene en caída y acaba de proponer en su Asamblea
Anual que se mantengan las pautas para garantizar la seguridad alimentaria
de su población, posponiendo otras prioridades. Entre ellos el proyecto más
ambicioso: la Ruta de la Seda.

¿Cuántos automóviles le exportaremos a Brasil o México? Mientras se prevén
fuertes caídas de sus PBI´s. Podremos seguir apostando que con este
panorama fluirán inversiones al yacimiento de Vaca Muerta? que requiere de
un precio de barril garantizado, solo para seguir en la senda de este nivel de
producción y para que las Provincias petroleras, puedan garantizar sus
presupuestos, léase ingresos vía regalías.

El mineral de Litio se estanco en sus inversiones porque llegamos tarde para
satisfacer su demanda mundial?. El sector vitivinícola tuvo un gran desarrollo
pero hoy siente la amenaza de su postergación en las preferencias de los
consumidores, igual destino podría seguir la carne, como parte de los
consumos suntuarios que se postergan en el mundo, por cuestiones
económicas y también sanitarias.

Alguien pensó que las barreras fitosanitarias podrían convertirse en la mejor
excusa para tabicar nuestras exportaciones?

No será este el momento de cambiar algunos ejes y realizar propuestas mas
atrevidas y audaces, saltando los parámetros tradicionales.

Hipótesis 1: +u$d 5.000MM

Vemos como nuevamente “depredadores” de nuestro mar capturan lo que
nosotros dejamos pasar, mientras los astilleros continúan su rumbo hacia la
obsolescencia Quizás sea el momento de asociarse con quienes hoy disponen
de la mejor tecnología para ello, de Corea del Sur, 3 de los 5 principales
astilleros del mundo son de ese origen. Quienes depredan nuestro mar se
llevan sin esfuerzo cifras millonarias. Argentina exporta U$d 2.000 millones en
promedio histórico. El incremento potencial nos acercaría a los U$d 7.000
millones/año, si nos propusiéramos armar una verdadera flota pesquera
añadiendo no solo dólares a una economía huérfana de nuevos proyectos, sino
que se revitalizaría una Industria Naval de envergadura con su consiguiente
efecto multiplicador interno. Empleo y tecnología.

Hipótesis 2: +u$d 1.500MM

La industria metalmecánica argentina posee un desarrollo que le permite
introducir cambios, es decir reciclarse. No existe explicación técnica que
justifique la importación de Molinos para la producción eólica. Desde los años
80 el INVAP ya tenia desarrollo sobre este tópico. También existen otras
empresas nacionales que ya hicieron esta experiencia. Cada MW instalado
implicó un desembolso promedio de USD1,5MM. La importación de esos
molinos (cerca de los 800) solo encuentra explicación por la falta de capacidad
de inversión, sin embargo si el Estado promoviera mercados de capitales para
estas inversiones evidentemente no solo reduciríamos sustantivamente la
necesidad de divisas sino que también podríamos generar condiciones para
construirlos, -no ensambar-, situándose en las antípodas de algún modelo
sureño. Visto desde el costado del empleo: estaríamos reemplazando trabajo
importado por el nacional, en un sector que no tiene un obstáculo tecnológico
sino financiero. El ahorro neto de divisas podría alcanzar a los
USD1.500MM/año. Hasta se podrían promover algunos mecanismos de
incorporación de los recursos que los argentinos tienen fuera del país por
inversiones en el sector. Es solo materia de ingenio, voluntad y contextualidad.

Hipótesis 3

Aprovechando las instalaciones y el desarrollo trunco de la fabrica de aviones
de Córdoba y poniendo en marcha mecanismos de integración regional se
podría avanzar en Acuerdos Estratégicos con Embraer cuya experiencia hoy
es superior a lo existente en la fabrica cordobesa. Embraer estuvo asociado a
Boeing y acaba de romper esa alianza. Desarrollo tecnológico, sustitución de
importaciones, mano de obra altamente calificada, posibilidad de integrar un
mercado aeronáutico regional, fabricación de partes aeronáuticas, generación
de datos climáticos, elaboración de instrumental de precisión, integración del
sector privado, etc. son algunas de las posibilidades que quedan expuestas.

Conclusiones

Las hipótesis son solo ejemplos para poner en escena el debate que podría
ayudar a generar una verdadera concientizacion sobre la necesidad de
procesar nuevas propuestas de generación de empleo y divisas. Sin ellas no
habrá soluciones de fondo.

Cuando nos ponemos frente a algunos espejos vemos que el mundo será
diferente por un tiempo difícil de precisar, una nueva oportunidad para
reconstruir un país que necesita trabajo y nuevas consignas.

Los sectores “tradicionales” tendrán severas restricciones automotrices,
turismo receptivo, sectores productivos cárnicos, vitivinícolas, etc. sufrirán por
falta de demanda.

Mientras tanto hay quienes aplauden la “diplomacia sanitaria” de algún país
que se presenta como un benefactor, regalando barbijos de dudosa calidad.
Solo me recuerda a los españoles trayendo baratijas en la época de la
conquista. Con una industria textil en crisis, producción algodonera propia, traer
barbijos, desestimando la producción nacional, solo destaca lo enfermo que
estamos.

El Empleo y el Desarrollo continuará dependiendo de nosotros. Como dijo
alguien hace un tiempo: “los de afuera son de palo”.