Se trata del ex jefe de calle de la seccional Castelar Norte y uno de sus oficiales, que respondían a un comisario que fue exonerado por atacar a un fiscal. Tambiín fue hallado culpable un abogado “trucho” que integraba la misma banda.

Dos policías y un abogado “trucho” fueron condenados a penas de hasta diez años de prisión por integrar una banda que extorsionaba a delincuentes y comerciantes. Los efectivos respondían al comisario exonerado Carlos Genel, titular de la seccional Castelar Norte, hoy preso en el Penal de Magdalena por haber atacado al fiscal que los investigó.

El Tribunal Oral y Criminal Nº 3 de Morón condenó al jefe de calle de esa comisaría, Alberto Oscar Casco, quien tendrá que pagar con diez años de cárcel por quedarse con la casa de un asesino a cambio de desvincularlo de la investigación, entre otros delitos. En tanto, el ex oficial Carlos Alfredo “El Chino” Maciel fue sentenciado a un año y medio de prisión en suspenso y el tercer acusado a seis años.

En 2006, Analía Aguerre fue asesinada a balazos por Walter Balcaza en una salidera bancaria en Merlo. La víctima fue marcada por la mujer de Balcaza, Nora Calandra. Según estableció la justicia, el entonces jefe de calle Casco detuvo a Balcaza y le recomendó los servicios del falso abogado Silvio Cascella, quien actuaba en connivencia con la cúpula de esa comisaría. Misteriosamente, el imputado quedó en libertad al mismo tiempo que su propiedad pasaba a formar parte del patrimonio de la mujer de Casco.

Además, Casco cobraba periódicamente una suma establecida a algunos comerciantes de su jurisdicción. El pago variaba de 50 pesos a 400 por semana. La discoteca ‘Studio Bar’ era una de las más afectadas. El canon era semanal y se diferenciaba si era un fin de semana largo o había fiestas de egresados. Los dueños del pub declararon que pagaban por miedo a que la policía dañara el local.

La lista de Casco no se agotaba con esta disco. El Hotel Ruta 7, la panadería La Española, un Mc Donals y los bares Arena y Algún Lado, son algunos de los comercios que debían tributar a la policía. Según la sentencia judicial, “todas las maniobras llevadas a cabo por Casco resultaban ilícitas, se aprovechaba de su condición de funcionario policial en todo sentido, amparándose y abusando de esa investidura, y lejos de servir al orden, buscaba permanentemente un beneficio personal”.

Por su parte, el falso abogado Cascella fue condenado a seis años de prisión por tentativa de extorsión, tráfico de influencias, encubrimiento, falsificación de instrumento público y estafas reiteradas. El ex oficial Maciel , en tanto, fue sentenciado a un año y seis meses de prisión en suspenso por vejar a delincuentes que luego eran extorsionados por la banda. El ex policía podría ir preso si esta pena se le computa con una anterior de dos años y tres meses por dejar en libertad a un delincuente con pedido de captura.

Esta situación comenzó a ser descubierta por el entonces fiscal de Morón Fernando Bellido, hoy juez de Cámara. Los policías implicados actuaban bajo las órdenes del comisario Genel quien quedó registrado por las cámaras de seguridad de la casa de la madre de Bellido, en Hurlingham, cuando bajó de su coche, pateó las rejas y tiró adoquines a la vivienda.

*Periodista diario Tiempo Argentino

Fuente: infoban.com.ar