La defensa del ex policía Miguel Angel Trimarchi solicitó hoy la absolución de su asistido al sostener que los testigos que declararon en el juicio oral por la Masacre de Fátima incurrieron en “contradicciones graves,
viciadas e inadmisibles”.
Tal como ya lo habían hecho los defensores de los otros imputados Carlos Gallone y Juan Lapuyole, el abogado Carlos Broitman cuestionó a los testigos y sostuvo que la acusación “presenta la endeblez propia del voluntarismo sobre la realidad”.
De esa manera intentó desacreditar los alegatos del fiscal Fílix Crous y de la abogada Carolina Varsky, en representación del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que habían pedido que se condene a los tres imputados a la pena de prisión perpetua.
La Masacre de Fátima ocurrió el 20 de agosto de 1976 cuando treinta jóvenes que estaban ilegalmente prisioneros en el centro de clandestino que funcionaba en la Superintendencia de Seguridad (ex “Coordinación Federal”) de la Policía fueron trasladados, fusilados y sus cuerpos dinamitados en esa localidad del partido de Pilar.
La defensa de Trimarchi insistió que su asistido, al momento de los hechos, estaba de licencia mídica a raíz de un shock post traumático por haber sido herido con un artefacto explosivo en 1975 y que la noche del traslado de los cautivos “absolutamente no estuvo” en la sede policial de Moreno 1417, de esta Capital.
No obstante y, para el caso que los magistrados no concuerden con la defensa, pidió “en forma supletoria” que Trimarchi sea declarado “inimputable” a raíz de las lesiones sufridas en el atentado con granadas del que fue víctima.
“Son piezas mendazmente articuladas”, dijo en referencia a la acusación basada en testimonios que indicaban que Trimarchi, Gallone y Lapouyole había estado allí cuando los jóvenes fueron cargados, anestesiados o drogados, “en un camión del Ejírcito”.
“¿Quí hubo privación ilegal de la libertad?, la hubo; ¿Quí hubo apremios?, los hubo”, reconoció Broitman aunque negó enfáticamente que el “traslado” hubiese sido con el destino de Fátima donde aparecieron los cadáveres dinamitados, dejando entrever que las víctimas podrían haber sido llevadas a otro centro clandestino.
Respecto de la acusación afirmó que “cada punto es una masa de conclusiones erróneas” y fustigó severamente al principal testigo “de cargo”, el ex policía Armando Víctor Luchina quien declaró haber visto a los tres imputados aquella noche en esa dependencia.
Según la asistencia de Trimarchi, el policía que denunció a sus entonces superiores, sobre quien ironizó llamándolo “testigo estrella”, dijo “barbaridades y falacias” e incurrió en “contradicciones graves” ante los integrantes del Tribunal Oral en lo Federal Cinco (TOF5).
Con este alegato concluyó la etapa de los defensores y está previsto que el Tribunal convoque a las partes nuevamente para el 2 de julio próximo para que hagan las “ríplicas” a los argumentos contrarios.

Fuente: infoban.com.ar