Los trasplantes de órganos en la provincia de Buenos Aires aumentaron un 88% en los primeros cinco meses de este año, en comparación con igual período de 2007, informó el Centro Unico de Ablación e Implante de Buenos Aires (CUCAIBA).
Según precisó el organismo dependiente del Ministerio de Salud bonaerense, desde enero a mayo de 2007 se trasplantaron 87 órganos mientras que en el mismo periodo de este año, se efectuaron 170 trasplantes.
Además, en ese mismo lapso del año pasado el CUCAIBA había logrado la procuración de 109 órganos para trasplantes, en tanto, hasta mayo de 2008 se procuraron 190, lo que representa un incremento del 64%.
Tambiín se precisó que los donantes reales se incrementaron en un 43% y se pasó de un 50 a un 55% en la donación multiorgánica, es decir, de personas que donaron más de un órgano para trasplante.
Con respecto a la negativa de donación, el CUCAIBA informó que está disminuyendo en forma notable, en parte gracias a una mejor comunicación entre el equipo de salud y los familiares de donantes potenciales.
De hecho la negativa a donar en territorio bonaerense es del 37 por ciento de los consultados, por debajo de la media nacional que supera el 50 por ciento.
El titular del CUCAIBA, Clemente Raimondi explicó que los datos positivos de este año responden, en buena medida, al apoyo y jerarquización que se le brinda desde el CUCAIBA a los 44 coordinadores hospitalarios de trasplantes que trabajan en las áreas de terapia intensiva de los 23 hospitales que asisten alta complejidad.
“La figura del coordinador surgió en España en la dícada del 90, y es un mídico especialmente capacitado para detectar en forma temprana aquellos pacientes neurológicos de mal pronóstico para que, una vez que se produzca la muerte, sea comunicada en tiempo y forma a las familias, se les haga la proposición de donar”, dijo.
“Y además, se proceda al mantenimiento mídico que requiere un cuerpo para que los órganos sean útiles a la hora de salvar otras vidas”, explicó Raimondi.
Raimondi hizo hincapií en la necesidad de rejerarquizar a estos mídicos que son los que dan el puntapií inicial el proceso de extracción e implante de órganos.
Aseguró que “dándole esa tarea en forma exclusiva podríamos optimizar su función, porque sería el encargado de recorrer otros establecimientos públicos y privados dentro de la zona donde se desempeña, de modo tal que permitiría una mayor coordinación entre establecimientos de salud y cumpliría un rol educativo respecto del resto de los profesionales”.

Fuente: infoban.com.ar