Lejos de cualquier especulación partidaria, pero con mucho aprendido de las especulaciones políticas de rigor, los vecinos se unieron para hacerle frente a Enrique García y lo lograron.Grupos de vecinos impulsaron una estrategia que amerita ser destacada: bajemos listas para llegar al piso.

Esta iniciativa surgió del más elemental análisis de los comicios pasados en los cuales fuerzas -con mucho en común en el ámbito municipal- apostaron a dejar de la do la disperción para poner en primer plano la necesidad de trabajar desde adentro del poder para lograr modificar las actitudes que consideraron injustas, ilegales o simplemente corruptas.

Fue así que decenas de buenas intenciones de vecinos independientes, y muchos de ellos apartidarios, lograron plasmarse en un acuerdo entre la Unión Vecinal de Vicente López y el ARI local, felizmente denominado “Vecinos Unidos”

Salieron de las pancartas, las acusaciones, los escraches y los panfletos para encauzar institucionalmente sus reclamos de mayor transparencia, de respeto por las normas y de respeto por las instituciones, por parte de los miembros de cada una de ellas, sean legislativas o ejecutivas.

Obtuvieron varios logros a lo largo de los últimos meses que se plasmaron en una presencia importante en las calles, pero de escasa llegada a los medios masivos nacionales o locales -salvo ciertos casos excepcionales- aunque la sola mención de excepción les genere escosor.

Dice la historia que todas las revoluciones fueron burguesas, y quizá hubo que esperar que les toquen intereses personales para que desencadenaran sus acciones. Hasta ese entonces, como la vieja frace decía “primero fueron por los …. pero como yo no era….” Ahora, tocaron sus puertas y no se dejaron pisar sin, al menos dar su versión de los hechos.

Son vecinos comunes, agrupados, reunidos, indignados, cansados; de comisiones, interbarriales, grupos, o como prefieren lamarlos desde el oficialismo “antidemocráticos surgidos de las asamblías que ahora se llaman vecinos indignados”

Fueron provocados, amenazados, apretados y bastardeados por los medios adeptos al poder, y bien pagos por ese poder que se niega a escuchar razones.

“si quieren guerra van a tener guerra” dijo en un acto del oficialismo un candidato a concejal, según reprodujo un medio local…. Ahora, ese concejal en diciembre volverá a su empleo en la municipalidad, y los vecinos, tendrán sus representantes dentro del sistema democrático, en las banca que el oficialismo perdió.

Quizá no les alcanzó para ganarle a García, pero sí les alcanzó para estar ocupando las bancas que la “mayoría automática” como la llamaron, les negó.

Ahora, desde adentro, los vecinos unidos, tendrán la oportunidad de cambiar algo, desde adentro. 

Fuente: infoban.com.ar