Gladys Cabrera, la dueña de la casa donde se encontró un pelo con el ADN de Candela Rodríguez, quedó excarcelada hoy finalmente por disposición de la Justicia de Morón.

La liberación se concretó por la decisión del juez de Garantías Alfredo Meade, al cumplimentar la resolución dictada hace dos semanas por la Sala III de la Cámara de Apelaciones de Morón.

La excarcelación de la mujer ya estaba resuelta, pero reciín se implementó hoy.

Fue precisamente la primera de las excarcelaciones dictadas en esta causa, en donde ayer obtuvieron medidas similares Guillermo López y Fabián Gómez, dos de los acusados de haber prestado colaboración en el secuestro y asesinato de la niña Candela Rodríguez.

Además, el carpintero Nístor Altamirano tambiín pudo salir de prisión, pero fue llevado con arresto domiciliario a su casa, porque la estrategia de su defensa fue distinta a la del resto de los abogados.

En la orden de excarcelación que favoreció a Cabrera, la Cámara de Garantías de Morón hizo severas críticas a la investigación penal que se lleva adelante para esclarecer el caso y las pruebas que se usaron para mantener presos a los involucrados.
Cabrera es la dueña de la casa de la calle Kiernan 992, de Villa Tesei, partido de Hurlingham, y como tal quedó sospechada de haber intervenido en el secuestro y posterior homicidio, pero el tribunal señaló que la depiladora no era la única persona que poseía llaves del lugar ni tenía la exclusividad del acceso.
Los jueces Sandra Mingolo, Elisabeth Fernández y Adolfo Naldini, de la Cámara, resaltaron que Cabrera no tiene antecedentes penales ni hay indicios que permitan inferir que va a profugarse u obstaculizar la acción de la Justicia.

Y así siguieron el criterio establecido por la Cámara Nacional de Casación Penal según el cual una persona imputada en un proceso puede esperar el juicio oral en libertad siempre y cuando no entorpezca la investigación ni exista peligro de fuga.

Por ahora, los presos por el caso son Híctor “El Topo” Moreyra, (presunto autor intelectual del secuestro), Híctor Bermúdez (presunto autor material), Leo Jara (quien habría acercado a la niña para engañarla) y Alberto Espíndola (quien junto a Gómez y López habría aportado la logística).

Candela Rodríguez, de 11 años, desapareció el 22 de agosto pasado y su cadáver fue encontrado a la vera de la autopista del Oeste la tarde del 31 de agosto, en el marco de un crimen que -según el fiscal Marcelo Tavolaro- fue producto de una “venganza poco convencional” contra el padre de la nena, preso desde hace un año y medio por piratería del asfalto.

Fuente: infoban.com.ar