Dos de los implicados en la muerte de la maestra Silvia Cabrera que recuperaron la libertad a las pocas horas de haberla chocado y matado, tienen su registro de conducir retenido por la Justicia de Faltas del municipio.
Si bien en distintos medios trascendió que Tomás Núñez Aboy, el joven de 27 años que en la madrugada del viernes último manejando alcoholizado y a altísima velocidad impactó con su vehículo VW Suran a un auto detenido en un semáforo sobre la avenida Maipú provocando la muerte de su conductora, la maestra Silvia Cabrera y heridas graves a la acompañante, quedaría habilitado para volver a manejar al recuperar la libertad, lo cierto es que si bien la decisión judicial no estableció el retiro de la licencia, en la práctica sí lo hizo la Justicia de Faltas municipal, que tiene el carnet retenido de dos de los implicados por la alcoholemia positiva.

Además de Núñez Aboy, se encuentra en la misma situación respecto a la licencia de conducir Nicolás Laitano, que conducía el Honda Civic que supuestamente perseguía a la Suran del principal responsable. El conductor del tercer auto involucrado, un Toyota Corolla, Alan Pechin, sí tiene su registro, pero porque según contó a InfoBAN Viviam Perrone de Madres del Dolor “intentó ocultar el auto, hacerse pasar por un peatón y no entregó la documentación” por lo cual debería ser citado en las próximas horas para entregarla.

Según Perrone la jueza de Faltas de Vicente López Gabriela Fuster confirmó “que mantienen retenidos los registros de conducir de Núñez Aboy y Laitano por alcoholemia que preví hasta seis meses de inhabilitación” pero reclamó un cambio del código procesal.

Este caso deja al descubierto el bache legal existente a pesar de las modificaciones logradas el año pasado en la ley de tránsito, ya que de no ser por la medida municipal que les retuvo el carnet por alcoholemia, por la causa caratulada “homicidio simple con dolo eventual” de la maestra aún estarían en condiciones de manejar.

Tampoco desde el gobierno provincial hubo aún una respuesta administrativa al hueco legal. El ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo se limitó a poner el foco en la Justicia: “Me parece que hay que tomar decisiones mucho más audaces de parte de la Justicia en estos casos porque no se dan cuenta que del otro lado quedó una familia destruida”, dijo el funcionario de María Eugenia Vidal, cuando existen antecedentes de suspensiones provisionales de licencias en casos similares.

La suspensión de la licencia de los conductores implicados debería llegar mediante una medida judicial o el Ministerio de Justicia de la Provincia.

La maestra de 57 años Silvia Cabrera, madre de cuatro hijos, murió por el impacto del auto de Núñez Aboy y su amiga Rosa Pedercino, que iba en el asiento de acompañante, terminó internada.

Los controles del alcoholemia demostraron que el joven tenía 1,7 gramos de alcohol por litro de sangre, más del triple de lo permitido por ley. Según consta en la causa era perseguido por otros 2 vehículos por una disputa de tránsito anterior, iniciada en el vecino San Isidro.

Los dos conductores que lo perseguían, según declararon para reclamarle los papeles de un primer choque, tambiín estaban alcoholizado: tenían 1,6 y 1,7 gramos. Ninguno intentó asistir a las víctimas. Núñez Aboy escapó a pie.

El principal responsable fue detenido en el momento del accidente pero fue excarcelado 72 horas despuís del choque.

Fuente: infoban.com.ar