Promocionado por varios medios, con bandas de gran convocatoria, con venta anticipada de entradas, con campaña publicitaria, pero trucho.
Sin habilitación ni permiso, sin infaestructura sanitaria ni de seguridad, casi una aventura de no ser por la estructura comercial que tenía previsto vender entradas por más de un cuarto de millón de pesos a lo que debía ser un festival de música raggae.
La intervención municipal terminó con la clausura de una quinta ubicada en la localidad bonaerense de Escobar a cargo de personal policial tras corroborarse que en el predio se realizaba un recital para 10.000 personas sin las habilitaciones correspondientes.
Pese a que la quinta ya había sido clausurada para este tipo de eventos por el Juzgado de Faltas de Escobar y sólo contaba con autorización para el acceso de los dueños, los organizadores del recital convocaron a cuatro bandas de música reggae y vendieron entradas anticipadas a unas 10.000 personas, que ayer a la tarde comenzaron a llegar al lugar.
Según informó hoy la Municipalidad de Escobar -a travís de un comunicado- el juez que interviene en el caso, Ariel Gustavo Orentlijerman, se presentó en el lugar, ordenó el cierre de todos los accesos al predio y el ingreso de la gente.
Ante la multitudinaria asistencia y para evitar posibles desmanes, las autoridades municipales decidieron no suspender el evento, pero impidieron el ingreso del resto de los espectadores “por cuestiones de seguridad”.
La quinta clausurada está ubicada en el cruce de la calle Arquímides y la Ex Ruta 9, a la altura de Panamericana Ramal Escobar, kilómetro 46.
Las bandas convocadas fueron Nonpalidece, Dancing Mood, Caña de Azúxar y Rey Felix y el valor de las entradas, vendidas en distintos puntos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, fue de 30 pesos.
El operativo, que se extendió hasta la madrugada de hoy, fue llevado adelante por personal municipal, policial y de Gendarmería Nacional.

Fuente: infoban.com.ar