Tigre sigue rugiendo fuerte, pero Chaca jugó bastante bien en su vuelta a la primera. Fue un partido como se podía esperar, donde solo logró sobresalir la estirpe de goleador de Leandro Lázaro, que definió con calidad un desborde y centro de San Román en el primer tiempo, con un violento derechazo bajo y cruzado, y en el segundo, cuando Chaca ya hacía rato que había empatado un poco a los ponchazos, le cambió el palo con un cabezazo dejando sin chance a Nicolás Tauber.
El de Victoria manejó el partido a partir de su experiencia en primera, nunca pareció nervioso, el paraguayo Manssur jugó en gran nivel y sumado a la veteranía de Arruabarrena, la derecha del ataque de los dirigidos por Zielinsky, quedó literalmente clausurada.
Sin embargo, el equipo de San Martín no jugó mal, teniendo en cuenta que enfrentó a uno de los equipos más sólidos que hay, y que comienza el torneo como candidato, ya que a los de Cagna siempre les va mejor en los Apertura.
La rivalidad no se podía soslayar, y el plantel azulgrana festejó la victoria como la que fue, en un clásico, que desde el 68 no se jugaba en la A.
Chaca se fue aplaudido, con la hinchada soñando que los tres primeros puntos vendrán enseguida ¿Porquí no frente a River la próxima fecha?
Fuente: infoban.com.ar


























