El 24 de agosto de 1535 partió desde San Lúcar de Barrameda la expedición de Pedro de Mendoza, que vendría a ocupar y desarrollar la civilización occidental y cristiana en el Río de la Plata.14 naves, cerca de 2.000 hombres, algunas pocas mujeres, uno de los barcos financiado y tripulado por alemanes y otro por holandeses, varios caballos y yeguas, vacas y toros.
Al llegar al golfo de Santa catalina debieron sortear una gran tormenta y un motín, llegar al Mar Dulce en Enero de 1536, desembarcaron en la isla de San Gabriel, frente a Colonia, y de allí partieron rumbo a la costa oeste, levantaron un fuerte de barro y paja y algunos ranchos, en una zona donde abundaba la comida, los europeos dependían de la buena voluntad de los originarios, a los que devolvían mal trato, cuando los Chanás dejaron de proveerles pescado y carne, se murieron de hambre, se comieron, tal como lo relata el viajero y soldado Ulrico Schmidel, a sus propios compañeros muertos.
Occidentales y cristianos, nos trajeron las vacas y la sífilis, las armas de fuego y el trabajo esclavo, la civilización y la propiedad privada.
El día de Corpus Christi se produjo el primer episodio bílico de estas tierras, una coalición de tribus, Chaná-Timbú, Querandí, Charrúa y Güaraní, cercana a los 20.000 hombres, destruyeron el poblado y hundieron y quemaron 4 carabelas, matando a varios oficiales, entre ellos al hermano del Adelantado, y obligándolos a irse hacia el norte o volverse a Europa. Lo único que dejaron es un mensaje dentro de una calabaza que aconsejaba a los futuros viajeros a rodear de una empalizada el futuro caserío, para “que los indios no lo incendien de noche o se los coman los tigres, que por aquí abundan”

Fuente: infoban.com.ar